Análisis audiovisual en cine o series

Titulo: El sueño eterno

Título original: The big sleep

Nacionalidad: USA

Estreno: 1946 (España, 1974, TV)

Metraje: 114′

Director: Howard Hawks

Guión: Willian Faulkner, Leigh Brackett, Jules Furthman. Basada en la novela homónima de Raymond Chander

Producción: Jack L. Warner

Fotografía: Sidney Hickox

Reparto: Humphrey Borgart (Philip Marlowe); Lauren Bacall (Vivian Rutledge), etc.

Productora: Warner Bros.

Género: Film-Noir

Sinopsis «Philip Marlowe (Humphrey Bogart) visita a su nuevo cliente, el general Sternwood (Charles Waldrom), presumiblemente para encargarse de unas deudas de juego que su hija menor, Carmen (Martha Vickers), ha contraído con el dueño de una librería. La hija mayor, Vivian (Lauren Bacall), sospecha que su padre está más interesado en saber qué le ocurrió a su empleado, Sean Reagan, que desapareció misteriosamente hace aproximadamente un mes» (IMDB).

Primera selección. Localización, 71′ 52”, duración 2′

Secuenciada

Trama parcial: Vivian ha obtenido una excelente ganancia en un casino. Marlowe, quién a acompañarla a su casa, impide el robo de dichas ganancias. Posteriormente, dentro del coche, la historia mezcla pasión, con la confesión mutua de atracción sellada con un beso, y desafección, cuando el detective la acusa de haber creado una farsa dentro del casino.

El momento se desarrolla en un ambiente nocturno, aunque un foco ilumina lateralmente la escena, con una cadenciosa melodía y dentro del vehículo del detective. Mediante el recurso intercalado de planos medios y primeros planos, con cámara mayoritariamente fija alternándose lateralmente en función del dialogo, aunque al principio se utiliza el recurso del zoom para encuadra mejor a los actores. Vivian (Lauren Bacall), al principio de la escena, esta recostada, nerviosa, sujetando, más bien retorciendo, las asas de su bolso. Philip Marlowe (Humphrey Bogart), tras detener el coche, se gira hacia Vivian, aproximándose con cierta actitud de dominio. Ella, con su mirada sensual, manifiesta atracción. Por su parte, él, simplemente utiliza las palabras para exteriorizar la atracción que siente por la joven. Los besos, que sellan esta primera parte, expresan sinceridad y tensión sensual. De hecho, Vivian respira agitadamente. Sin embargo, el interrogatorio rompe el momento idílico; ahora la actriz se levanta, y erguida, con un todo de enfado, rechaza las acusaciones, aunque sigue estrujando las asas del bolso. Cuando el detective reanuda la marcha, ambos mantienen una situación de equilibrio. A lo largo de estos dos minutos, Marlowe, en ningún momento, ha mutado su rostro

El lenguaje no verbal es transcendental a lo largo de todo el dialogo y el peso de los actores es contundente. Vivian expresa miedo, entrega, enamoramiento, rebeldía, enfado y desasosiego. En todas las fases es muy importante el movimiento de las manos, siempre enredadas con el bolso, el rostro, la expresividad de los ojos e incluso con la respiración. Philip, con el sobrero en su sitio, imperturbable en rostro y mirada, demuestra arrogancia, dominación, seducción e imperturbabilidad. En cualquier caso para la escena, los actores Bogart y Bacall, traslada una empatía real a los personajes.

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