Todos somos Stephen Shore. La exposición

A veces, uno no comprende, como un fotógrafo llega a ser reconocido mundialmente por su trabajo y esa sensación la tengo con Stephen Shore. Incluso, a la hora de analizar su carrera me parecen más interesantes las últimas aportaciones que sus primeros proyectos. Sin embargo, su influencia sobre otros fotógrafos parece ser la cualidad que le otorga valor y universalidad, convirtiéndose en un referente. Y aquí, aparece otro de los conceptos académicos que me cuesta identificar y catalogar: el arte.

Nadie puede negar la singularidad del fotógrafo neoyorkino Stephen Shore, fundamentalmente respecto al trabajo desarrollado durante las décadas de los sesenta y setenta. Su intención por documentar todo aquello que esta a su alrededor y que atrae su objetivo, recuerda la intención cotidiana de los usuarios de las redes sociales. Todos somos Stephen Shore, todos queremos subir a la red aquellas cosas, lugares y momentos que queremos compartir en el muro de Facebook, en Twitter o en Instagram, incluyendo aquello siempre habíamos definido como autorretrato y ahora se denomina selfie.

Experimenta con todo tipo de temas, por ejemplo: el paisaje, desde mi punto de vista plano y sin alma; la arqueología, en donde no consigue, ya que emplea el blanco y negro, adivinar la utilidad científica de este tipo de fotografía; la arquitectura, objeto nada fácil ya que su quietud parecería ser suficiente, pero una iluminación o perspectiva equivocada pude ser nefasta, sin embargo, Shore parece haberse centrado de una manera positiva (A road trip journal, 1973); el retrato, demasiado alejado del alma –ciertamente artificiales en muchas ocasiones-, en otras demasiado impactantes, como el daño que puede hacer una fotografía a la credibilidad de las personas, perfectamente reconocible en los retratos de Ruth y Fred Shore (1970); los ambientes cotidianos, quizá, su mejor aportación; etc.

Stephen_Shore-Dossier_de_prensaLas series Amercian surfaces (1972-1973) y Uncommon places (1973-1981) es una extraordinaria muestra de documentar el entorno, aunque a veces de manera obsesiva y compulsiva, tanto que era capaz de parar de golpe su vehículo y tomar rápidamente una instantánea de aquello que le había llamaba la atención. No dudada en robar el alma o los espacios con tal de obtener un recuerdo visual de las personas y lugares recorridos. Quizá necesitaba una memoria visual para recordar lo vivido. De algunos de los espacios destaca la soledad de los lugares, en otros se centra en la gente.

Precisamente, es el ser humano como objeto donde se demuestra mejor su evolución, tanto desde el punto de vista técnico, como desde los planos y la gente en si misma. En la pequeña serie Avenida de las Américas (1970), parece sentirse acomplejado, pues los planos son muy lejanos. En mi opinión la timidez, ciertos rasgos de pudor y el respeto le impiden hacerse los suficiente para captar, por ejemplo, los rostros. Sin embargo, en New York City (2000-2002), desde mi punto de vista lo mejor de la exposición, ha roto un cerco imaginario, tanto que parece bañarse con el contacto de la gente. Ahora son primeros planos, en donde los individuos parecen forma parte de un río en el que nada a favor y a contra corriente, está dentro del trasiego de la calle y podemos ver su ambiente y la gente que allí habita.

Lo mejor de todo es su evolución profesional, fundamentalmente desde el punto de vista técnico, también en su acercamiento a los objetos y a las personas que fotografía, aunque como un bucle, vuelve a centrase en temas anteriores.

Stephen_Shore-Dossier_de_prensa1Con Ukraine (2012-2013), vuelve a uno de sus orígenes, pero con mejores herramientas y una técnica más depurada, aunque manteniendo los modelo para enmarcar, pues sigue fotografiando todo aquello que le llama la atención. Parece que no ha pasado el tiempo desde los años setenta, sensación que quiere mantener con otra serie Winslow, Arizona (2013), centrándose en aquellos detalles que le permiten viajar hacia atrás en el tiempo.

Titulo de la muestra: Stephen Shore

Sede: Fundación Mapfre, sala Bárbara de Braganza. C/ Bárbara de Braganza, 13. Madrid.

Fechas: del 19 de septiembre al 23 de noviembre 2014

Web site: http://www.exposicionesmapfrearte.com/stephenshore/es/

catalogo-stephen-shore_tcm164-58193Catálogo: Val, Victoria de (coord..), Stephen Shore. Madrid: Fundación Mapfre, 2014. 320 págs.

El catalogo cuenta con un texto introductor de Marta Dahó, “Stephen Shore. Las paradojas de la transparencia” (pp. 9-21) y una entrevista con Shore  realizada a por David Campany (pp. 23-55). El catálogo con las fotografías, que sigue el orden de la exposición, es impecable (pp. 56-315). El contenido se completa con  una cronología (pp. 316-318) y una selección bibliográfica.

Web con información de catálogo: http://www.fundacionmapfre.org/fundacion/es_es/cultura-historia/publicaciones/arte/catalogos-exposiciones/catalogo-stephen-shore.jsp

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