‘El piano oriental’, de Abirached. Espíritus libres entre Oriente y Occidente

124-2_piano_oriental_el_websiteTítulo: El piano oriental

Guión: Zeina Abirached

Ilustraciones: Zeina Abirached

Género editorial: Novela gráfica

Género temático: Memoria gráfica, autobiografía

Temática: Líbano. Guerra civil libanesa

Edición consultada: Barcelona: Salamandra Graphic  2016

Edición original: Le piano oriental. Casterman: 2015

Páginas: 112

Formato: rústica con solapas

ISBN: 978-84-16131-24-2

Sinopsis: De carácter autobiográfico y de recuperación de la memoria familiar, El piano oriental reivindica la figura del bisabuelo de Zeina, un músico beirutí, de mediados del pasado siglo, que inventaría un sistema que permitiría interpretar música oriental a través de un piano. El viaje al pasado se funde con las propias experiencias de la autora, con recuerdos de su infancia y otros más recientes.

Relato: Zeina debe mucho a sus ancestros, está orgullosa de la familia y de sus orígenes, son una inspiración constante para sus historias gráficas. Otra constante, es el recuerdo, el mal recuerdo, de los años de guerra civil, no rehúye la experiencia, pero tampoco puede librarse de los traumas heredados de los años de terror vividos en primera persona.Piano

De alguna, manera Zeina Abirached cuando mira al espejo de su creatividad como autora ve el reflejo de su bisabuelo, Abdalah, afilador de pianos. Ambos navegan, tanto por los orígenes, como por el acervo cultural, entre dos mundos yuxtapuestos, entre Oriente y Occidente, pretenden, a su manera, pertenecer a ambas culturas. Incluso, los dos quieren que los demás sean partícipes de sus propias aspiraciones: conseguir convivir en paz.

Para ello recurre a dos personajes principales, Abdalah y Zeina, con actores secundarios, la propia familia y algún amigo íntimo, además de la ciudad Beirut, pero la de los años cincuenta, la ciudad perfecta, tolerante, en convivencia, rica, exuberante y sin la violencia de una guerra civil.

Lógicamente, el relato tiene dos constantes, la historia del pianista, su figura, la de su familia, su esfuerzo con tocar música oriental en el piano, la ciudad y la gente de Beirut de los años cincuenta. La otra visión se centra en Zeina, con inclusión de ciertos retazos autobiográficos. De su adolescencia con la guerra de fondo y sus esfuerzos por aprender dos idiomas al mismo tiempo, el francés y el árabe. No solo era asimilar las peculiaridades de las lenguas, también aceptar el peso de las dos culturas. De hace pocos años, con su residencia fijada en París, pero con viajes frecuentes a Beirut, y con la feliz noticia de la adquisición de la nacionalidad francesa. Dos nacionalidades, dos mundos, dos culturas, dos anhelos en una sola persona. Un piano con el cuarto tono y un pasaporte.1462465132_403514_1462465809_noticia_normal

El guión tiene un ritmo frenético, recurriéndose constantemente a las onomatopeyas con sonidos, ruidos y música, todo perfectamente “acompasado”, en una maravillosa armonía.

Diseño ilustraciones: Pocas veces suelo mencionar la cubierta de los trabajos, pero en esta ocasión merece la pena hablar de su diseño.

Editores y libreros saben que un libro con una cubierta atractiva fija la mirada en los anaqueles o en las mesas expositoras de las librerías. El piano oriental, es un excelente ejemplo de creatividad y de maestría, lógicamente, es obra de la autora. En poco espacio se reúnen los elementos básicos de la novela, Abdala, Zeina un piano, el blanco y negro y el dorado. Y lo mejor de todo, la felicidad que emana de los dos rostros.

No cabe duda, Abirached va mejorando según publica nuevos trabajos. Fiel al estilo naif, basado en la utilización del negro como fondo, jugando así con masas negras y blancas, como si hubiese recortado las figuras en una cartulina, para pegar los perfiles sobre otra, con un diseño regular, casi simétrico. No parece haber nada imperfecto.

La figuras humanas mantienen el estilo personal de la ilustradora, naturales pero con un perfil naif, con unos rostros que reflejan el esfuerzo, la constancia y el trabajo recompensado.

Desde la narrativa gráfica, al ritmo musical, se añade el ritmo de las ilustraciones. Recurre a todo tipo de planos y perspectivas, con la peculiaridad de la constante inclusión de onomatopeyas, con o sin bocadillos. Lo habitual es la presentación de tres viñetas horizontales por página, aunque no es un modelo cerrado, pues tenemos paginas completas, dobles páginas y un desplegable.

Impacto en medios:

Abella, Ana (2016): “Zeina Abirached dibujar la música”. Elperiódico-com, 7 de mayo.

Altares, Guillermo (2016): “La música dibujada que une Oriente y Occidente”.  Elpais.com, 7 de mayo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s