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Hiroshi Sugimoto. Excelente técnica, composiciones frías

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Birds of South Georgia. 2012. Hiroshi Sugimoto

Un expresión común dice que para gustos los colores, principio que podríamos aplicar a la exposición presentada por Hiroshi Sugimoto. En la Fundación Mapfre se ha organizado una muestra monográfica dedicada a este japonés.  Un fotógrafo que se traslada en los años setenta a Estados Unidos para aprender el oficio, por cierto bien asimilando. Con un perfil polifacético ha trabajado la escultura, la arquitectura, etc. Centrándonos en la fotografía, parece estar catalogado como “uno de los más importantes autores de la escena interés nacional”. Esta afirmación se asienta en las varias exposiciones montadas en otros países y que algunas de sus obras están colegas en las paredes de instituciones museísticas de prestigio.

Su técnica es depurada, sigue utilizando las cámaras analógicas y emplea procesos artesanales para visualizar sus trabajos.  En la rueda de prensa de ayer, soltó una de esas frases que aparecen en los titulares: la historia de la fotografía acaba con la aparición de las cámaras digitales, pues la fotografía resultantes es manipulable. Jeje. Hemos descubierto un nuevo crimen.

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Fidel Castro, 1999. Hiroshi Sugimoto

Hablemos de dos de los temas que ahora se presentan. Dioramas, son fotografías tomadas, impecables y en blanco y negro, de los montajes museísticos del Museo de Historia Natural de Nueva York. Curioso, ¿todo esto es real?.

El siguiente grupo, Portrait, una serie de retratos?, fotografías de estudio, de personajes históricos moldeadas en cera. Y seguro que alguien dirá que ha captado la esencia y que realmente están vivos. Honestamente, creo que estos se caracterizan por una profunda frialdad, normal, los modelos no son de carne y hueso: son maniquíes.

No digo más. Ojo, ¿merece la pena visitar la exposición? Rotundamente sí. Su contenido nos proporciona un paso más para comprender la historia de la fotografía y el trabajo que desarrollan los fotógrafos. Cada cual elige su camino.

Título de la muestra: Hiroshi Sugimoto

Lugar: Fundación Mapfre, Paseo de Recoletos,  23. Madrid

Fechas: 23 de junio al 25 de septiembre de 2016

Sitio oficial de la exposición

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PHE’15. ‘Trama Centroamericana’. Una desigual visión colectiva del fenómeno de la emigración

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Presentación de la exposición
Presentación de la exposición

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PHotoEspaña 2015 ha reservado para el espacio de la Calcografía Nacional una moderna visión del fenómeno de la emigración centroamericana a Estados Unidos. El título de la misma es: “Trama centroamericana. Una mirada colectiva a la migración”. Según la nota de prensa, se han seleccionado una serie de fotógrafos emergentes y consolidados que han observado la migración, al emigrante y algunos de los fenómenos generado con su presencia o ausencia de los lugares de referencias. Algunas de las series han sido preparadas y dramatizadas, otras han buscado la realidad, tanto que nadie puede negar su valor documental. Las mas de setenta fotografías no pretenden una visión estética, tampoco entiendo que busque la denuncia, aunque a veces esta cualidad no puede separarse de la imagen, los autores solo quieren mostrar una dura realidad cotidiana para estos colectivos. De las serie voy a destacar aquellas que más me han llamado la atención.

En el camino, un trabajo ya antiguo (2008-2009), perteneciente al Colectivo Ruido Photo, y que documentaría el duro peligroso viaje, junto a los indocumentados, que lleva a estas personas al interior de los Estados Unidos.IMG_1907

Sin título, de la serie Safe Heaven - Blue. 2012. ©Ruth Prieto
Sin título, de la serie Safe Heaven – Blue. 2012. ©Ruth Prieto

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Sefe Heaven de Rhut Prieto, quien documentaría, en 2012, la vida de varias mujeres emigrantes residentes en los barrios con concentración de comunidades hispana en Nueva York.IMG_1917

Delia painted her room in blue. “It was my favorite color sometime ago, now I want to paint it pink”
Delia painted her room in blue. “It was my favorite color sometime ago, now I want to paint it pink”

El resto de las series son muy desiguales, de hecho una de ellas, Arquitectura de remesas, me resulta insulsa, parece fotografías tomadas para un catálogo inmobiliario. Cierto que se documenta el efecto del envío de las remesas de dólares a los lugares de origen de los emigrantes, y como ha ocurrido en otras tantas ocasiones, aquellos quieren volver a sus casa, a una nueva casa, un edificio que revindique el fruto de su esfuerzo, como los indianos españoles cuando volvían de hacer las américas.

Sin título, de la serie La verdadera historia de los superhéroes. 2005 - 2010. © Dulce Pinzón
Sin título, de la serie La verdadera historia de los superhéroes. 2005 – 2010. © Dulce Pinzón

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Título: Trama centroamericana. Una mirada colectiva a la migración

Sede: Calcografía Nacional, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Fechas: 11 de junio al 22 de julio de 2015

Mas información: http://www.realacademiabellasartessanfernando.com/es/actividades/exposiciones/trama-centroamericana-una-mirada-colectiva-a-la-emigracion

Facebook: https://www.facebook.com/tramacentroamericana?_rdr

PHE’15, suma ya XVIII ediciones, la actual será la más internacional

PHE’15 es Iberoamericana. Las cifras resumen la magnitud del evento que suma ya XVIII ediciones: 101 exposiciones, 395 fotógrafos y 16 sedes distribuidas por una extensa geografía que ocupa siete países. Lógicamente, Madrid sigue siendo el epicentro, que este año se llena de espacios dedicados a la fotografías hechas por “artistas” iberoamericanos o que versa sobre aquellos lugares. Hoy, PHotoEspaña es iberoamericana y su título así lo certifica: Nos vemos acá. Fotografía latinoamericano.

Lo cierto es que intentar enumerar y resumir el contenido de la  actual edición  es una tarea demasiado compleja. Sin embargo, tiene carácter y diversidad, tanta como queramos ver e interpretar. De hecho, para todos los interesados y, aunque algunas de las exposiciones ya estén abiertas, quieran seguir el calendario -principalmente entre el 3 de junio y el 30 de agosto-, les va a faltar tiempo y capacidad de asimilación para toda la información propuesta. La respuesta estará en el interés y en el gusto personal de cada uno de nosotros.

No obstante, intentaremos orientar a los interesados identificando aquellas propuestas que más nos han llamando la atención.

Mirar la arquitectura. Fotografía monumental en el S XIX. Sede: Biblioteca Nacional de España. La BNE España revisa sus fondos para crear un relato histórico, artístico, fotográfico y patrimonial sobre la fotografía de arquitectura en el XIX con los Trabajos de Beacucorps, Le Clercq, Clifford o Laurent acompañados por obras procedentes de instituciones como el Museo del Prado o Bibliothéque Nationale de France.

Pedro Meyer. Boda en Coyoacán, 1983.  © Pedro Meyer
Pedro Meyer. Boda en Coyoacán, 1983.
© Pedro Meyer

Latin Fire. Otras fotografías de un continente 1958-2010. Colección Anna Gamazo de Abelló.  Sede: CentroCentro Cibeles. PHotoEspaña presenta una selección obras de los fondos de la Colección Anna Gamazo de Abelló, una de las más destacadas de Europa en el ámbito de la fotografía latinoamericana. Una muestra que revisa un periodo de alta efervescencia.

En la mirada del otro. Fotografía histórica de Ecuador: la irrupción en la Amazonía.  Sede: Círculo de Bellas Artes. Testimonios fotográficos de la penetración occidental en la Amazonía, de carácter religioso o mercantil. La exposición reúne valiosas piezas para dilucidar cómo las fotografías han construido la imagen del mestizo y de los indígenas.

Lola Álvarez Bravo. Colecciones fotográficas de la Fundación Televisa. Sede: Círculo de Bellas Artes. El Círculo de Bellas Artes descubre la obra de la fotógrafa mexicana Lola Álvarez Bravo, figura clave del renacimiento artístico de México tras la revolución. Álvarez Bravo creó un estilo propio desde las raíces de lo auténticamente mexicano, expresando con su cámara la dignidad, humanidad e individualidad de sus retratados.

Historia de Almayso. Pasado, presente y futuro de la obra de Alfredo Mahou y Solana. Sede: Conde Duque. Más de 5.000 placas de vidrio correspondientes al archivo del estudio Almayso descubren el Madrid del siglo XIX. Una muestra que desvela la pasión por la fotografía de Alfredo Mahou y Solana, director de la primera fábrica de cerveza Mahou.

Florentino Díaz. Pasajes de Europa. Sede: Matadero. Matadero Madrid presenta el nuevo trabajo del artista Florentino Díaz, una reflexión acerca de la historia de Europa en el último siglo. La instalación está inspirada en el último gran proyecto de Walter Benjamin, El libro de los pasajes.

Korda. Nidia Ríos, ca. 1956. © Korda, VEGAP, Madrid, 2015
Korda. Nidia Ríos, ca. 1956. © Korda, VEGAP, Madrid, 2015

Korda, retrato femenino. Sede: Museo Cerralbo. Una exposición que muestra una de las facetas más desconocidas de la obra de Korda, sus retratos femeninos. La muestra desvela la pasión que el autor del mítico retrato del Che Guevara sintió por la belleza de la mujer

Construyendo mundos. Fotografía y arquitectura en la era moderna. Sede: ICO. El Museo ICO presenta una muestra producida por el Barbican Centre que explora la simbiótica relación entre fotografía y arquitectura desde la América de 1930 al Pyongyang actual. Entre los 18 fotógrafos que conforman la exposición se encuentran Berenice Abbott, Walker Evans, Ed Ruscha, Hiroshi Sugimoto, Guy Tillim y Bernd y Hilla Becher.

Manuel Carrillo. Mi querido México. Obras de la Colección de Bank of America Merrill Lynch. Sede: Museo Lázaro Galdiano. Una selección de fotografías de la prestigiosa colección del Bank of America Merrill Lynch que presenta la obra del llamado “Maestro mexicano”. La obra de Manuel Carrillo, caracterizada por su respeto y amor a México y sus gentes, se presenta junto a la de fotógrafos coetáneos como Ansel Adams, Paul Strand y Edward Weston.

Trama centroamericana, una mirada. Colectiva a la migración. Sede: Real Academia de BBAA. Cuatro proyectos fotográficos abordan las problemáticas de la migración a Estados Unidos. Puntos de vista diversos sobre las contradicciones y complejidades de la migración prestando atención a aquellos que migran y a quienes dejan detrás.

Sin título, París. © Julio Zadik. Cortesía Estate Julio Zadik
Sin título, París. © Julio Zadik. Cortesía Estate Julio Zadik

Julio Zadik. Un legado de luz. Sede: Real Jardín Botánico. PHotoEspaña presenta la obra de Julio Zadik, fotógrafo guatemalteco que permaneció alejado de la vida pública durante casi cuatro décadas. Esta exposición coloca su obra en la dimensión que le corresponde a través de una revisión de su legado fotográfico.

Antonio Olazábal. In a silent way. Sede: Centro Cultural Anabel Segura, Alcobendas. Un trabajo fotográfico realizado en Tokio que trata traducir la soledad y la multitud que habitan la capital japonesa. El título de la muestra, que remite a una canción de Miles Davis, hace referencia a la manera silenciosa y serena con la que el fotógrafo pretende retratar la capital nipona.

Osvaldo y Roberto Salas. La poesía de la imagen. Sede: Cuenca. Dueño de una extensa trayectoria, el fotógrafo cubano Osvaldo Salas osciló entre el glamour de las estrellas del cine y del deporte, y la documentación de la Revolución Cubana. Esta exposición, la primera del artista en Europa, reúne una amplia representación fotográfica de todos los temas que abordó y la pone en relación con los trabajos de su hijo, Roberto Salas.

 

Retrospectiva de Enrique Meneses, el magnífico.

Titulo: Enrique Meneses. La vida de un reportero. Sede: Sala Canal de Isabel II, c/ Santa Engracia, 25. Fechas: 16 de abril al 26 de julio. 

IMG_9835La Comunidad de Madrid ha organizado una exposición retrospectiva del reportero Enrique Meneses, ya fallecido (1929-2013). La sede elegida es la Sala Canal de Isabel II, un espacio, desde mi punto de vista, magnífico para este tipo de eventos. La muestra ha seleccionado y conjuga una serie de objetos personales, audiovisuales y, lógicamente, cerca de un centenar de fotografías. El conjunto es el resultado de la selección realizada por Chema Conesa, comisario, en su archivo, custodiado y gestionado de la Fundación Enrique Meneses, visualizado a lo largo de un magnífico recorrido.IMG_9828

IMG_9819Las fotografías, todas en blanco y negro, han sido organizadas en función de una serie de temas: hechos históricos (Cuba-Sierra Maestra; Kruschev y Kennedy; el Egipto de Nasser; y la lucha de los negros estadounidenses por los derechos civiles), bodas reales (Juan Carlos y Sofía; Sha de Persia- y retratos de personalidades del ámbito de la cultura (Picasso, Henry Fonda, Peter O’Toole y Luis Miguel Dominguín). La mayor parte de este material es el resultado de su trabajo como reportero internacional, con gran proyección editorial al publicarse sus fotografías en medios como Paris Match o The New York Time.

Cassius Clay leyendo sus poesías en NY. FEM
Cassius Clay leyendo sus poesías en NY. FEM

La calidad técnica del fotógrafo es incuestionable, aspecto que se magnifica por la temática de los trabajos, pero sobre todo por la propia mirada personal del Meneses.

Su objetivo es directo, no le importa la ubicación-localización de los personajes, cualquier lugar y plano es bueno, busca un encuadre lo más abierto posible para que no se pierda ningún detalle, y, por supuesto, huye de cualquier artificio. El resultado es un instante barnizado de espontaneidad. Su presencia debió pasar desapercibida en muchas ocasiones, contexto que le permitiría captar las cosas tal y como fueron, sin artificios, ni teatralizaciones. Y aunque no busca el género de la fotografía documental, consigue que sus fotografías tengan el carácter de acta notarial.

IMG_9826De la galería de retratos o de fotografía de los personajes de interés social, me quedo con las de Dalí, expresivas, luminosas, magníficas.

Garry Winogrand. El francotirador de la fotografía urbana

IMG_9515Resulta extremadamente reconfortante que, por primera vez para mi observación, dos fotógrafos, que acudieron a la presentación para la prensa de esta exposición, estuvieran comentando entre ellos alguna de las fotografías incluidas en la muestra. Tampoco debería ser llamativo comprobar como otros profesionales contemplaban las instantáneas sin el objetivo de su cámara como filtro. Quizá la respuesta deberíamos encontrarla en la calidad y contundencia del material reunido en esta ocasión. Igualmente, entendemos el entusiasmo empleado por uno de los comisarios, Leo Rubinfien, en explicar el trabajo y el valor de la obra de Winogrand.

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La Fundación Mapfre, conjuntamente con el San Francisco Museum of Modern Art (SFMOMA) y la National Gallery of Art de Washington, ha organizado una exposición, comisariada por Rubinfien y Erin O’Toole, entorno a la figura del fotógrafo estadounidense Garry Winogrand (1828-1984). Y aunque se huye del calificativo retrospectiva, lo cierto es que tenemos la posibilidad de contemplar una reinterpretación profunda de la obra de este fotógrafo. Por ejemplo, mas de la mitad de las fotografías no habían sido positivadas o eran copias olvidadas. Por tanto, este proyecto ha permitido una revisión de la producción, regenerándose, con un difusión mas integral, el legado público de Garry.

Winogrand es uno de los fotógrafos estadounidenses más importantes de mediados del siglo XX. Incluso se afirma que su trabajo, junto al de otros, ha sido determinante para elevar la fotografía a la categoría de arte.

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New York, c. 1960. G. Winnogrand Archive, Center for Creative Photography, University of Arizona

Su mirada, en blanco y negro, refleja la compleja sociedad de Estados Unidos entre 1950 y 1984. Y aunque no su labor reniega del documentalismo, su trabajo es un documento imprescindible para observar y conocer dicha sociedad. De hecho, se le bautizaría como el “Cronista de América”.

El modo de vida americano, el sueño americano, es un tema recurrente. El mismo era consciente de lo que reflejaba con su trabajo, siendo ciudadano de un país que se recuperaba del esfuerzo de la Guerra Mundial. Una sociedad feliz favorecida por un desmesurado crecimiento económico que chocaba con los avatares de la política, la Guerra Fría –Guerra de Corea y Guerra de Vietnam- y los asesinatos de los Kennedy y de Luther King. Lógicamente, este fotógrafo ofrece un recorrido muy extenso y no debemos comparar momentos tan distintos como las décadas de los cincuenta frente a la de los ochenta. En cualquier caso, entiendo, por su técnica, que es un francotirador urbano, que aborda a la gente por sorpresa, robándoles un instante sin que ellos estuviesen preparados para aceptarlo. La calle es su principal ecosistema de trabajo, que junto a cierta “agresividad” fotográfica, le permitieron conseguir momentos limpios, ingenuos, sorpresivo, realistas. Por ejemplo, Nueva York es una sucesión de secuencias rasgadas en clics en manos de Winogrand.IMG_9511

La propuesta de Mapfre recoge más de 200 fotografías. Las salas elegidas corresponden al espacio expositivo de la sede de Bárbara de Braganza, una sede que ya ha albergado otras propuestas fotográficas de la Fundación. El recorrido propuesto a lo largo de las dos plantas se estructura en tres bloques. El primero, ‘Bajando desde el Bronx’, recoge fotografías urbanas de Nueva York realizadas entre 1950-1971. El segundo, ‘Un estudiante de Norteamérica’, recoge su trabajo fuera de la ciudad y realizadas durante el mismo periodo. Y, el tercero, ‘Auge y crisis’, recopila su paso, a partir de 1971, por distintos lugares, como Texas, California, Miami, etc.

Tras recorrer las salas, creo que estoy ante uno de los mejores fotógrafos urbanos del pasado siglo. Aunque su obra deba de catalogarse como doméstica, con su peculiar personalidad, su aportación es universal.

Título de la muestra: Garry Winogrand

Sede: Fundación Mapfre. Sala Bárbara de Braganza

Fechas: 23 de febrero a 3 de mayo de 2015

Información complementaria: http://www.exposicionesmapfrearte.com/exposiciones/es/garrywinogrand/

300-cubierta-Garry-Winogrand_tcm164-83360Catálogo: Leo Rubinfien (ed.), Garry Winogrand. Madrid: Fundación Mapfre, 2015.

Con la marca de calidad de las ediciones preparadas por la Fundación para acompañar y documentar las exposiciones que se dirige al publico en general y a los estudiosos interesados. La edición cuenta con una serie de textos contextualizadores preparados por Leo Rubinfien, Sarah Greenough y Erin O’Toole; de Tod Papageorge y Sandra S. Phillips y una cronología de Susan Kismaric.

Información complementaria: http://www.fundacionmapfre.org/fundacion/es_es/cultura-historia/publicaciones/arte/catalogos-exposiciones/garry-winogrand.jsp

El rostro de las letras. Lo mejor del retrato fotográfico español entre siglos

La belleza de una exposición puede calibrarse de diferentes formas, quizá la principal es aquella que puede medirse desde los sentimientos del espectador. Pues bien, en este caso podemos calificar El rostro de las letras como una muestra con un profundo sentido de la belleza, de la belleza interior del ser humano. Lógicamente, el retrato en general, el fotográfico en particular, capta para siempre toda una serie de matices. Un buen psicólogo, un buen historiador, un buen espectador sabría escudriñar el ambiente en el que fueron tomadas las instantáneas e hipotetizar sobre los pensamientos.escritores_jlj63

Por otro lado, la colección seleccionadas también sirve como recorrido para entender parte de la historia de la fotografía, tanto desde el propio concepto del retrato, como desde la técnica fotográfica. En este caso, es muy interesante hacer un recorrido figurado a lo largo de la interrelación entre el fotógrafo y el personaje objeto del retrato. Igualmente, son magníficas las fotografías de los estudios fotográficos de la época, incluidos los ambulantes, de las salas de revelado o de los fotógrafos trabajando.

El rostro de las letras.exposici?n (4)Como vemos, aún no hemos hablado de los personajes. Aun queda unas líneas para llegar a este punto. No podemos olvidar, no debemos dejar en el anonimato, la larga lista de grandes fotógrafos, un magnifico patrimonio que nuestro país no parece calibrar. Estábamos y estamos a la cabeza de la fotografía. Y aunque podamos debatir se este tipo de fotografía es documental, lo que nadie debe negar en su incontestable valor como documento.

El-rostro-de-las-letras.exposici?n-(5)Centrándonos ya en el tema, viajaremos por una larga y contundente galería de intelectuales, principalmente escritores de la época. Contemplaremos retratos individuales y retratos de grupo. Quiero entretenerme un poco en estos últimos, pues encontraremos las asociaciones, los ateneos, las redacciones de la prensa, las tertulias de café, las familias, etc. Cuando visitemos la exposición deberíamos fijarnos en las actitudes, en la vestimenta, en el peinado, en los espacios físicos seleccionados para crear los ambientes, todo evolucionan con el paso del tiempo. Si difícil es captar la esencia individual, más complejo es agarrar la esencia colectiva. Pondré tres ejemplos, las familias de Unamuno (de V. Gombáu), de Machado (de Alfonso) y Joan Maragall (de P. Mas). La primera habría sido un dolor de muelas para el Gombáu, todos transmiten disgusto; segunda, habría sido una labor sencilla, todo es equilibrio; y, la tercera, tras una pretendido orden de colocación, quien domina la escena es la madre, pues es el centro del universo familiar, grupo en el que también aparece perfectamente integrada la niñera.

En definitiva, cada espectador puede observar de mil manera esta exposición, sabiendo de antemano, que será un regalo para el espíritu.

Título de la muestra: El rostro de las letras. Escritores y fotógrafos en España desde el Romanticismo hasta la Generación de 1914

Sede: Sala Alcalá 31, Calle Alcalá 31

Fechas: lunes, 25 de diciembre y 1 y 6 de enero

Información complementaria

1Catálogo: López Mondéjar, Pablo (ed.), El rostro de las letras. Escritores y fotógrafos en España desde el Romanticismo hasta la Generación de 1914. Madrid: Comunidad de Madrid, ACE, Real Academia Española, 2014. 405 págs. ISBN: 978-84-451-3489-7.

Excelente libro, que presenta una cuidada edición, cuyos textos ayudan a profundizar en el contenido de la exposición. Las fotografías y el resto de los objetos expuestos se integran dentro de los capítulos, cuya aportación visual no se cierra con la expuesta en la sala, pues se integran otras muchas, principalmente de barrios y ciudades. Es un trabajo respetable y bien construido, una herramienta para el futuro.

Todos somos Stephen Shore. La exposición

A veces, uno no comprende, como un fotógrafo llega a ser reconocido mundialmente por su trabajo y esa sensación la tengo con Stephen Shore. Incluso, a la hora de analizar su carrera me parecen más interesantes las últimas aportaciones que sus primeros proyectos. Sin embargo, su influencia sobre otros fotógrafos parece ser la cualidad que le otorga valor y universalidad, convirtiéndose en un referente. Y aquí, aparece otro de los conceptos académicos que me cuesta identificar y catalogar: el arte.

Nadie puede negar la singularidad del fotógrafo neoyorkino Stephen Shore, fundamentalmente respecto al trabajo desarrollado durante las décadas de los sesenta y setenta. Su intención por documentar todo aquello que esta a su alrededor y que atrae su objetivo, recuerda la intención cotidiana de los usuarios de las redes sociales. Todos somos Stephen Shore, todos queremos subir a la red aquellas cosas, lugares y momentos que queremos compartir en el muro de Facebook, en Twitter o en Instagram, incluyendo aquello siempre habíamos definido como autorretrato y ahora se denomina selfie.

Experimenta con todo tipo de temas, por ejemplo: el paisaje, desde mi punto de vista plano y sin alma; la arqueología, en donde no consigue, ya que emplea el blanco y negro, adivinar la utilidad científica de este tipo de fotografía; la arquitectura, objeto nada fácil ya que su quietud parecería ser suficiente, pero una iluminación o perspectiva equivocada pude ser nefasta, sin embargo, Shore parece haberse centrado de una manera positiva (A road trip journal, 1973); el retrato, demasiado alejado del alma –ciertamente artificiales en muchas ocasiones-, en otras demasiado impactantes, como el daño que puede hacer una fotografía a la credibilidad de las personas, perfectamente reconocible en los retratos de Ruth y Fred Shore (1970); los ambientes cotidianos, quizá, su mejor aportación; etc.

Stephen_Shore-Dossier_de_prensaLas series Amercian surfaces (1972-1973) y Uncommon places (1973-1981) es una extraordinaria muestra de documentar el entorno, aunque a veces de manera obsesiva y compulsiva, tanto que era capaz de parar de golpe su vehículo y tomar rápidamente una instantánea de aquello que le había llamaba la atención. No dudada en robar el alma o los espacios con tal de obtener un recuerdo visual de las personas y lugares recorridos. Quizá necesitaba una memoria visual para recordar lo vivido. De algunos de los espacios destaca la soledad de los lugares, en otros se centra en la gente.

Precisamente, es el ser humano como objeto donde se demuestra mejor su evolución, tanto desde el punto de vista técnico, como desde los planos y la gente en si misma. En la pequeña serie Avenida de las Américas (1970), parece sentirse acomplejado, pues los planos son muy lejanos. En mi opinión la timidez, ciertos rasgos de pudor y el respeto le impiden hacerse los suficiente para captar, por ejemplo, los rostros. Sin embargo, en New York City (2000-2002), desde mi punto de vista lo mejor de la exposición, ha roto un cerco imaginario, tanto que parece bañarse con el contacto de la gente. Ahora son primeros planos, en donde los individuos parecen forma parte de un río en el que nada a favor y a contra corriente, está dentro del trasiego de la calle y podemos ver su ambiente y la gente que allí habita.

Lo mejor de todo es su evolución profesional, fundamentalmente desde el punto de vista técnico, también en su acercamiento a los objetos y a las personas que fotografía, aunque como un bucle, vuelve a centrase en temas anteriores.

Stephen_Shore-Dossier_de_prensa1Con Ukraine (2012-2013), vuelve a uno de sus orígenes, pero con mejores herramientas y una técnica más depurada, aunque manteniendo los modelo para enmarcar, pues sigue fotografiando todo aquello que le llama la atención. Parece que no ha pasado el tiempo desde los años setenta, sensación que quiere mantener con otra serie Winslow, Arizona (2013), centrándose en aquellos detalles que le permiten viajar hacia atrás en el tiempo.

Titulo de la muestra: Stephen Shore

Sede: Fundación Mapfre, sala Bárbara de Braganza. C/ Bárbara de Braganza, 13. Madrid.

Fechas: del 19 de septiembre al 23 de noviembre 2014

Web site: http://www.exposicionesmapfrearte.com/stephenshore/es/

catalogo-stephen-shore_tcm164-58193Catálogo: Val, Victoria de (coord..), Stephen Shore. Madrid: Fundación Mapfre, 2014. 320 págs.

El catalogo cuenta con un texto introductor de Marta Dahó, “Stephen Shore. Las paradojas de la transparencia” (pp. 9-21) y una entrevista con Shore  realizada a por David Campany (pp. 23-55). El catálogo con las fotografías, que sigue el orden de la exposición, es impecable (pp. 56-315). El contenido se completa con  una cronología (pp. 316-318) y una selección bibliográfica.

Web con información de catálogo: http://www.fundacionmapfre.org/fundacion/es_es/cultura-historia/publicaciones/arte/catalogos-exposiciones/catalogo-stephen-shore.jsp

Reflexiones sobre la fotografía arqueológica. José Latova, la exposición

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Acto de presentación de la exposición. En el micrófono José Latova

IMG_5914La fotografía arqueológica es documental y es científica. Desde el primer momento, los pioneros de la arqueología, por ejemplo Cabré, supieron adaptar y utilizar las ventajas ofrecidas por la nueva tecnología. En la excavación iría supliendo a los ilustradores de campo, pero no al dibujo de campo, ni tampoco al dibujo de laboratorio. Por tanto, aquellos que se dedicaban a la arqueología, más pronto que tarde, tuvieron que aprender a manejar una cámara fotográfica, de la misma manera que practicaron para asimilar las técnicas de excavación y las distintas formas de documentar el yacimiento -diarios, fichas de contextos, dibujo, etc.-. Así, cuando ponemos en marcha nuestros recursos para forman el equipo del buen arqueólogo nos hacemos con materiales para el dibujo, niveles, pequeñas herramientas para excavar, jalones, etc. y, por supuestos, una cámara fotográfica. En las décadas que precedieron a las cámaras digitales, además de los objetivos de rigor, lo básico era contar con dos cuerpos, uno disponible para el negativo en blanco y negro y otro para diapositivas.

IMG_5911IMG_5904Sin embargo, no es tarea fácil a prender, no el manejo de la cámara, sino el correcto enfoque que tendríamos que conseguir para documentar fotográficamente tanto el proceso de la excavación, como el yacimiento. Otro nivel sería la fotografía de laboratorio -de estudio- destinado a la documentación de las piezas arqueológicas. Por presupuesto, lo normal seamos nosotros mismos quienes asumamos el rol de fotógrafo de campo; por lo que es infrecuente la contratación de un fotógrafo profesional especializado en arqueología o arquitectura. Ambos sistemas presenta aspectos positivos, pero también contradicciones. Creo que el excavador que realiza sus propias fotografías tiene una gran ventaja sobre el foráneo: es un apasionado de la arqueología;  conoce a la perfección el yacimiento y su proceso de excavación; constantemente está pensando en como interpretar el yacimiento; pero, sobre todo, sabe que quiere documentar y como hacerlo. Otra cuestión es nuestra habilidad para alcanzar una calidad optima. En cualquier caso, la fotografía siempre tendrá dos valores: el documental y el científico. Por tanto, la mayoría de las fotografías muestran una información impecable. Recordemos que la cámara, por muy extraordinarias que sean sus funciones, no hace al fotógrafo, sino que éste es quien debe conseguir dar vida a la máquina.

IMG_5933IMG_5986Consecuentemente, la fotografía arqueológica debe asumir una serie de cualidades. La primera aportar en doble valor documental y científico. Después debe mostrar una imagen limpia,  nítida y  clara. Estos tres términos parecen sinónimos pero no lo son. En ocasiones, por muchas vueltas que demos a la fotografía, no conseguimos descifrar la información contenida, por lo que pierde su principal valor: el de documentar. Sirven como ilustración, pues ratifica y demuestra nuestra interpretación del yacimiento, es un aval de la hipótesis defendida. Asimismo, nos ayuda a reconstruir el yacimiento, ya destruido tras su excavación, y a explicar, precisamente cual ha sino nuestra metodología y las técnicas de excavación empleadas. Todas estas cualidades, hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías de la información, precisamente aplicadas a la fotografía, han conseguido que la fotografía arqueológica alcance unos excelentes resultados en el proceso de interpretación e investigación de los yacimientos y de los materiales exhumados.

Sin embargo, aun queda por mencionar un aspecto. Una fotografía trasmite mejor la información si traspasa el aspecto técnico y cobra alma, adquiere vida. Una fotografía atrae el ojo del espectador, precisamente, si su contenido tiene energía. Precisamente, a partir de este instante vamos a entrar en  nuestro comentario sobre la exposición monográfica dedicada a José Latova fotógrafo profesional dedicado a documentar el patrimonio histórico cultural: José Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014.

IMG_5971IMG_5973La exposición temporal que acoge el Museo Arqueológico Regional de Madrid está volcada totalmente a la fotografía arqueológica (ca. de 100) y ha elegido como espacio el habitual recorrido por las galerías del claustro alto. La argumentación expositiva y narrativa es muy clara: se unen el recorrido por algunos de los yacimientos más interesantes -no solo de nuestro país, también de otros lugares del plantea arqueológico, también de sus piezas- y por trabajos mas reconocidos de la labor de Latova. Además, el itinerario al ser respetuosos con la cronología, nos permite observar tanto la evolución profesional y técnica del fotógrafo, los avances tecnológicos de la fotografía y sus usos en la investigación, interpretación y reconstrucción de los yacimientos, junto a la propia evolución de las técnicas de excavación. Una curiosidad, la presencia de la fotografía en blanco y negro es testimonial. Desde el punto de vista técnico, Latova es un fotógrafo impecable, aunque parece que se siente más cómodo como profesional cuando consigue abandonar las tareas estrictamente de documentación y puede jugar con la luz y las sombras; pero sobre todo, cuando introduce la figura humana, cuando inmortaliza a los equipos de campo trabajando. Es en estos momentos cuando la fotografía adquieren alma, tiene vida, y son especialmente atractivas para el ojo del espectador. Algo muy similar ocurre cuando trabaja con objetos, distribuidos libremente sobre los soportes seleccionados, convirtiéndolos en verdaderos bodegones arqueológicos. Me permito establecer aquí ciertas similitudes entre la fotografía y la pintura.

Las fotografías seleccionadas, junto a las cartelas, se exponen sobre grandes soportes con fondo negro, que cuelgan enfrentadas, en un paralelo, a lo largo de las paredes pintadas con un tono verde. Destaca la introducción, como a modo de sombras impresas, de los perfiles de fotógrafos trabajando. Por otro lado, y con el fin de romper la monotonía de recorrido se ha creado cierta arquitectura efímera, con la colocación de falsos pilares centrales, soportes también de reproducciones de menor tamaño. En esa construcción de falsos espacios, encontraremos un techo con la reproducción de Altamira. Finalmente, alineados con las columnas, disponemos de varios expositores con algunas de las publicaciones, científica y divulgativas, que contienen materiales de Latova.

Título de la muestraJosé Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014

Sede: Museo Arqueológico Regional de la Comunidad Madrid. Plaza de las Bernardas s/n. Alcalá de Henares

Fechas: 29 de julio a diciembre de 2014

Más información: http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=MUSE_Actividad_FA&cid=1354353551106&language=es&pageid=1161326540454&pagename=Museos%2FMUSE_Actividad_FA%2FMUSE_actividad

Portada catálogoCatálogo de la exposición:

Baquedano, E. (dir.) y Escobar, I. (coord.)

José Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014.

Madrid: Museo Arqueológico Regional, 2014. 383 págs.

ISBN: 978-84-451-3488-7

El catálogo de la exposición mantiene el formato tipo desarrollado por el MAR.

Al margen de los textos de cortesía, contamos con varios trabajos introductores y contextualizadores que abordan, tanto la fotografía arqueológica, como la figura de José Latova: S. González Reyero, “La fotografía como objeto. Una reflexión sobre la relación entre representación visual y discurso arqueológico” (pp.13-49); G. Ruiz Zapatero, “”Fotografía y arqueología: ventanas al pasado con cristales traslúcidos” (pp. 51-71); J. Latova, “El inicio de una aventura: cuarenta años no son nada para un caminante…” (p. 73-101); P. Saura, “En las terrazas del Tajo, en Piendo 1972-194” (pp. 103-119); B. Rodríguez Nuere y C. Martín Morales, “José Latova, fotógrafo del Ministerio de Cultura” (pp. 121-157); J.M Álvarez Martínez, “José Latova y la arqueología extremeña” (p. 159-177); F. Tarrats Bou, “Fotógrafos en el MNAT” (pp. 178-201); I. Rus, “El rigor de la emoción: José Latova y la arqueología madrileña” (pp. 203-235); y S. Ripoll López, “¡Dame un respiro!” (pp. 237-257). El catálogo de las piezas se extiende entre las páginas 259-383.

«Henri Cartier-Bresson». El ojo izquierdo de la fotografía

IMG_5643IMG_5622Primero fue en París, ahora le toca a Madrid y después seguirá su camino a las sedes de Roma y Ciudad de México. Esta será la vida de una intensa, densa (500 objetos) y extraordinaria exposición dedicada al polifacético Henri Cartier-Bresson.

Hiciera lo que hiciera, el joven Henri estaba destinado a engrandecer alguna de las artes. Aunque la pintura y el dibujo fueron el principio y el fin, desde los años de juventud ya utilizaba el objetivo para aproximarse, de una manera completamente diferente, al entorno que le rodeaba. Y en su largo viaje, muchos de los trabajos tendría como destino su difusión en las paginas de distintos tipos de revistas ilustradas, muchas de ellas cabeceras de gran prestigio dentro de los ámbitos de información general, como especializada. En cualquier caso, como cualquier fotógrafo, su trayectoria transitaría por distintas etapas o periodos, línea cronológica que ha sido respetada para la exposición.

IMG_5646Primer periodo, 1926-1935. Se acerca al surrealismo y comienza a trabajar como fotógrafo. Parece que el escaparatismo atraería indefinidamente su atención. Su gran aportación, en este momento, son las imágenes tomadas en las distintas escalas de sus viajes, por Europa, África y América.  Las fotografías africanas desbordan humanismo. Las realizadas en Italia o en España, al margen de buscar amplias perspectivas y lugares elevados, mostrando espacios amplios, a veces vacíos; tampoco desdeña las multitudes -como los grupos de niños- o los detalles. Otras tantas obras tienen enfoques o planos rebuscados, surrealistas, con las figuras humanas difuminadas como consecuencia del movimiento, pero también tipos sociales no convencionales, lejos de los privilegiados. En cualquier caso, son ejemplos retrospectivos de sociedades pasadas, muy atractivas para Henri, muy interesante para nosotros.

IMG_5655Segundo periodo. 1936-1946. Henri Cartier-Bresson, situado ideológicamente a la izquierda, y como hombre de su tiempo, tendría una actitud militante y comprometida con los acontecimientos de la época: trabajara para la prensa comunista (Ce-Soir y Regards, en donde convive y aprende con Capa y Chim),  o se embarcaría en la realización de varios filmes. Algunos de los temas ya tocados en la etapa anterior, captar las clases más desfavorecidas a partir de ahora tendrá un mayor significado. No obstante, aquí encontramos un momento interesante. El diario comunista Ce-Soir le enviaría a Londres como reportero gráfico a documentar la carnación del rey Jorge VI. Al margen de las multitudes y de los tipos humanos, se vería sorprendido por el uso de numerosos periscopios. Otro de los trabajos, chocante, son las fotografías de niños “perdidos” realizadas para el mismo diario y cuyo destino era un concurso “El misterio del niño perdido” (en la exposición puede verse un gran panel con dichas imágenes ya incluidas en las páginas del medio). Y llegamos a la guerra, primero dentro de nuestra Guerra Civil, después la Segunda Guerra Mundial.

IMG_5667Victoria de la vida (Return to life) -IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0030676/-, dirigida por el mismo y el estadounidense Herbert Kline, se centra en mostrar el esfuerzo sanitario de la República española, primero alrededor de las maternidades y atención a los recién nacidos, después el trabajo en el frente y en los hospitales en la retaguardia para tratar y hospitalizar a los heridos en la contienda. Con un tono claramente propagandístico, en muchas ocasiones con movimientos de maniobra perfectamente preparados y con algunas secuencias largas y redundantes, es un documento magnífico para analizar la sanidad militar durante la guerra (en una sala de video puede verse el metraje completo). Para ver la película entrar en el siguiente vínculo: http://parcours.cinearchives.org/Les-films-731-94-0-0.html.

IMG_5677Fidel_Castro_Life_magazineTercer periodo, 1947-1970.  En París, año 1934, se creaba la agencia Alliance Photo, en su nómina, embrionaria de Magnum, aparecen Chim, Capa y Cartier-Bresson. Como miembro de Magnum, Henri reafirmaría su perfil de fotoperiodista y comienza una larga y fructífera carrera de reportajes, cuyas mejores instantáneas tendría cabida en la mejores publicaciones de la época. Recorrerá el mundo para captar las exequias de Ghandhi (1948): será testigo en China del fin del Kuomintang (1948); verá la Rusia de Stalin tras su muerte (1954) -una de sus fotos será portada de varias revistas, incluida Life) o viajará a Cuba tras la crisis de los misiles (1963).

También en este periodo, temática ineludible para todo fotógrafo excepcional, nos dejaría una estupenda galería de retratos, inmortalizando a artistas, escritores, pensadores, científicos.

IMG_5627IMG_5670Al margen de estructurar la exposición desde la perspectiva de la evolución cronológica, nos encontramos con un espacio vital, quizá el principal argumento de la obra de Cartier-Bresson, el ser humano como objeto social, como ilustración antropológica de todas aquellas sociedades que él visito y capto desde ese ojo izquierdo, occidental y francés del la época central del siglo XX. Su magna obra nos permite comparar lugares equidistantes y modos de vida yuxtapuestos.

Recordemos que veremos en las distintas salas un total de 500 obras, por lo que debemos ir con tiempo, sobre todo si vemos al completo el material fílmico, y con cierto grado de paciencia para no saturarnos. Sobre paredes oscuras y la típica luz baja veremos las fotografías enmarcadas en soportes de mediano tamaño, no vamos a encontrar grandes formatos. También, disponemos de varias salas de video con copias de sus filmes documentales. Creo que es una oportunidad única de contemplar el trabajo de uno de los mejores fotógrafos del siglo XX. Además, si aprovechamos las otras exposiciones abierta en el marco de PhotoEspaña 2014, tenemos la oportunidad de hacer un recorrido por la historia de la fotografía.

Título de la muestra: Henri Cartier-Bresson

Sede: Fundación Mapfre. Sala Recoletos, Paseo de Recoletos, 23. Madrid

Fechas: 28 de junio al 7 de septiembre de 2014

Más información en: http://www.exposicionesmapfrearte.com/cartierbresson/es/

Fundación Herni Cartier-Bresson http://www.henricartierbresson.org/

Catálogo de la exposición: Chéroux, C. (dir.) (2014) Henri Cartier-Bresson. Madrid: Fundación Mapfre. 399 págs.cartier-1-580

ISBN: 978-84-98444-471-1

Más información editorial: http://www.fundacionmapfre.org/fundacion/es_es/cultura-historia/publicaciones/arte/catalogos-exposiciones/catalogo-henri-cartier-bresson.jsp.

No cabría otra respuesta a la magna exposición que un grueso catálogo para conmemorar y dejar testimonio de la muestra. Su contenido ha sido preparado en París y traducido al castellano para acompañar a la sede española. El original, editado por el Centro Pompidou, cuenta con colaboradores de esta institución y de la Fundación Henri Catier-Bresson.

Al margen de la introducción, redactada por el editor C. Chéraux, cuenta con varios apartados, espacios que van desentrañando la evolución personal y estética de Cartier-Bresson. El sumario muestra una estructura expositiva organizada en cuatro partes o secciones. Cada una de ellas estará precedida por un trabajo de investigación, texto que irá acompañado por un coherente, pero no abusivo, aparato crítico. A continuación aparecerá el catálogo de las obras expuestas.

El duro placer: Signos ascendentes; La atracción surrealista

A la sombra de la casa marrón: El compromiso militante; El cine y la Guerra

La reconfiguración del mundo: La elección del fotorreportaje; Antropología visual

El disparo fotográfico: Tras la fotografía.

Finalmente, se incorpora un listado del material expuesto y una selección bibliográfica.

Fotografía y arquitectura moderna en España. 1925-1965. Crónica de la exposición

IMG_5439La arquitectura construye símbolos, crea egos y transmite legados culturales universales. Buena parte de la herencia cultura de un país puede resumirse, precisamente, con la arquitectura. Roma es universal, lo es por su enorme legado cultural, identificable gracias a unas ciudades que sobresalían por los conjuntos arquitectónicos públicos o privados. La arquitectura, más bien sus impulsores y/o constructores, puede ser anónima o estar asociada a extraordinarias figuras históricas e influyentes. Aquí, durante siglos el arquitecto-constructor en escasas ocasiones aparece identificado. Esta inercia cambia claramente a partir del renacimiento, aunque será durante el siglo XX cuando quede perfectamente asociado el binomio arquitecto-edificio. Asimismo, las escuelas de arquitectura no solo estudian los estilos e historia de la arquitectura, también analizan a sus figuras más destacadas. Curiosamente, es indiscutible el valor la literatura científica publicada en monografías y en revistas especializadas en arquitectura y urbanismo. Ahora, entre otras cuestiones gracias al avance de las técnicas de impresión y diseño, la fotografía documental sería imprescindible.

Portillo, Colegio Retamar, Madrid, 1967. César Ortiz Echagüe Archivo General de la Universidad de Navarra / Fondo César Ortiz Echagüe
Portillo, Colegio Retamar, Madrid, 1967. César Ortiz Echagüe Archivo General de la Universidad de Navarra / Fondo César Ortiz Echagüe
Luis Lladó, Cine Barceló, Madrid, 1930. Luis Gutiérrez Soto. Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC)
Luis Lladó, Cine Barceló, Madrid, 1930. Luis Gutiérrez Soto. Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC)

A lo largo de las salas de esta exposición han sido incorporadas, textualmente, una serie de reflexiones sobre el valor de la fotografía de la arquitectura. Incorporo una de ellas: “Las fotografías son un instrumento educativo… y pronto muchos artistas y arquitectos se inspirarán antes en su colección de fotografías que en los libros” (American Architect and Buildin News, 11, 1982). Precisamente, la Fundación ICO ha impulsado una muestra basada en la fotografía dirigida a la arquitectura, destacando, tanto la figura del arquitecto como el nombre del fotógrafo. No es tarea fácil documentar un conjunto constructivo, un edificio en soledad o un interior. Las imágenes referenciadas parecen buscar el academicismo, al pretender mostrar su perfil trasladable a las páginas de un manual o de una revista de arquitectura. En ocasiones este academicismo consigue un efecto contradictorio, frialdad, parece que ha sido construido para posar y no para ser vivido.  En otras ocasiones, gracias a la acción personal del fotógrafo, que decide incorporar la figura humana, el edificio trasmite su verdadera utilidad. Insisto, esta labor no es sencilla, pues captar la esencia del arquitecto y su obra resulta especialmente complejo, por este motivo, existe una nómina de fotógrafos especializados en esta temática, profesionales a los que se suele recurrir para documentarlos.

Los acostumbrado a trabajar en este campo y los esporádicos nos han dejado una colección de reportajes extraordinarios. Fotografía y arquitectura moderna en España propone un recorrido fijado entre los años 1925 y 1965. La labor de Iñaki Bergera, comisario, tanto en la recuperación de los documentos, como en la propuesta narrativa es magnífica, creo que puedo afirmar que se trata de una exposición que será tenida en cuenta como un referente dentro de este campo. La lista de fotógrafos reunidos, algunos reconocibles para la historia de la fotografía española, es larga y ambiciosa, Adolf Mas (Arxiu Mas), Alberto Schommer Koch (A.S. Koch), Alberto Schommer, Alejandro de la Sota, Alvaro Esquerdo, Antonio Pasaporte (Loty), Arnold Newman, Calvo, Cristóbal Portillo Robles (Estudio Fotográfico Portillo),  Fernando García Mercadal, Fernando Higueras, Francesc Català-Roca, Francisco Ruiz Tilve, Francisco Rojas Fariña (Fachico), Jaume Ribera Llopis, Jaycan, Jesús García Ferriz (Ferriz Fotógrafo Industrial),  Joaquín del Palacio (Kindel), José Antonio Coderch, José Borobio, José Galle, José Luis Rodriguez (Focco), José Manuel Aizpúrua, José María Folcrá, José de Yarza García, Josep Brangulí, Josep Sala, Juan Miguel Pando (Pando), Julio Ubiña, L. Jiménez, Leopoldo Plasencia (Plasencia), Lola Botía, Loren, Luis Lladó, M. García Moya, Manuel Sanchís (Finezas), Margaret Michaelis, Marín Chivite, Navarte, Nicolas Muller, Numay, Oriol Maspons, Pere Sender, Ramón Vázquez Molezún, Susana y Uría Foto. Por tanto, la exposición sirve, no solo para conocer la historia de la arquitectura, también para observar y comprender el crecimiento y evolución de algunas ciudades, como Madrid y Barcelona, con la modernización de barrios obreros, el levantamiento de nuevos asentamiento durante el Franquismo. Un valor añadido de la muestra sería la recuperación iconográfica de ciertos edificios singulares, por desgracia, hoy desaparecidos o transformados.

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IMG_5448Desde el punto de vista expositivo, la argumentación narrativa es lineal, pues sigue una propuesta cronológica. Los espacios son rectilíneos, con expositores en forma de cubo, en ellos se incluyen la perspectiva editorial de la fotografía de arquitectura, con numerosos ejemplos de revistas y libros especializados. Las paredes son blancas, los marcos y paspartú del mismo tono, enmarcan una fotografía de pequeño formato y, mayoritariamente, en blanco y negro, todas colgadas a nivel y alineadas. El efecto conseguido para el visitante es la de recorrer espacios regulares, académico, quizá demasiado aséptico, en donde destacan los tonos negros y grises de los edificios o conjuntos edificados.

Creo que la exposición va dirigida a un público especializado, ya que el protagonista es la arquitectura y su fotógrafo. Este tipo de contenidos podrían abrirse a otros visitantes cuando los edificios documentados fuesen reconocibles para ellos, no tanto por la arquitectura en si misma, sino por el espacio que ocupa en una memoria vivida y recordada.

Título de la exposición: Fotografía y arquitectura moderna en España. 1925-1965

Certamen: PhotoEspaña 2014

Sede: Museo Fundación ICO. Calle Zorrilla, 3. Madrid.

Fechas: 4 de junio al 7 de septiembre de 2014

Información complementaria: http://www.fundacionico.es/index.php?id=531

Catálogo de la exposición:Langeinteriores2 Bergera, I. (ed.) (2014) Fotografía y arquitectura moderna en España. Photography & modern architecture in Spain. 1925-1965. Madrid: Museo ICO; La Fábrica.

En una cuidada edición bilingüe, nos encontramos con un verdadero catálogo de exposición. Libro que incluye una serie de textos introductorios y contextualizadores, junto al catálogo de los objetos expuestos. Tres son los capítulos aportados: I. Bergera, “Fotos de casas, cosas de fotos” (p. 8-29); V. Pérez Escolano, “La fotografía desde la historiografía de la arquitectura moderna en España” (p. 30-47); y A. Martín, “El ojo del arquitecto” (p. 48-61). La edición queda completada con una serie de recursos, como dos propuestas bibliográficas especializadas y una selección de biografías de fotógrafos. Por su contenido, creo, que puede convertirse en una publicación de referencia, tanto para los estudiosos de la arquitectura moderna, como para la identificación de los fotógrafos y sus trabajos.