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El arte en el cómic

Maite Martínez Liñero

Universidad CEU San Pablo

El Espacio Fundación Telefónica presenta El Arte en el cómic. Una muestra que cuenta con la colaboración de alrededor de 60 dibujantes e ilustradores que mezclan su pasión por el arte por medio del cómic.

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La exposición está dividida en tres zonas diferenciadas por subtítulos y espacios. La primera se denomina Los Museos y el Cómic, es la introducción de la exposición, recoge las iniciativas de distintos museos que unieron arte y cómic. Los primeros el Louvre, seguido de Orsay ambos apoyados por la editorial Futuropolis. También el Thyssen de Bornemisza y el Pompidou se unieron a este proyecto: plasmar grandes obras de arte por medio del cómic. El caso del Thyssen es diferente ya que fue un encargo a Miguel Ángel Martin para reflejar la exposición de Pop Art. En este primer espacio hay una gran pantalla con obras que no pudieron ir en pared.

Tyto Alba La casa Azul
Tyto Alba, La casa Azul

La segunda parte bautizada: La Colección Telefónica se convierte en Cómic, es en gran parte la esencia de la exposición, se encargó a distintos autores dibujar grandes obras de la Fundación Telefónica para interpretarlas o redibujarlas con gran libertad.

La tercera parte La Pintura y el Cómic, es la otra parte del cuerpo de la exposición, refleja como la pintura se adentra en el cómic, siendo una fuente de inspiración para los autores A lo largo de la muestra se presenta el cuadro hecho por los ilustradores e historietistas, acompañado debajo de una ficha de la inspiración, el cuadro real con su autor.

La muestra permitió a los artistas enfrentarse a un reto, dibujar a un grande, a una obra clásica, pero con las posibilidades de viajar a su universo, transformar la obra, documentarse, jugar con grafismos o hacerla suya y darle un gran toque personal.

La exposición permite que la mayoría del público que visita los museos pueda acceder a grandes obras, por medio de una reinterpretación que se convierte en un puente entre el espectador y la obra real. De esta manera se puede entender por medio de esta lectura grandes cuadros. Una muestra que acaba haciendo atractivo a los museos y posicionando al cómic -dándole un lugar-.

Título exposición: El arte en el cómic

Fechas: 18 de febrero al 15 de mayo de 2016

Lugar: Espacio Fundación Telefónica, Calle Fuencarral 3 Madrid.

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La polifacética obra fotográfica de Coburn

IMG_8779Curioso personaje de la fotografía, Alvin Langdon Coburn, un profundo intelectual, que puede ser catalogado como un visionario de la fotografía, sobre todo para el retrato y para la fotografía de arquitecturas. Como “artista” transitaría por el pictorialismo, por la documentación urbana de Nueva York, el cubismo, la abstracción, etc. Un estilo muy personal que mezclaba la realidad y la ficción, extremadamente evolutivo y enormemente confuso como consecuencia de una personalidad complicada, resultante de las circunstancia personales e históricas que le toco vivir. Todo intelectual es el producto de su entorno y Coburn es una excelente demostración. Por otro lado, su legado sería abrumador, a pesar de que destruiría buena parte de su obra, conservándose aún miles de negativos, carta y otro tipo de documentos.

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Gertrude Stein (1874–1946), 7 de mayo de 1913 Colección de la George Eastman House (legado de Alvin Langdon Coburn), Rochester, Nueva York (1967:0156:0016) © George Eastman House, International Museum of Photography and Film

Desde la perspectiva fotográfica creo que debemos fijarnos en algunas de las temáticas o géneros por él desarrollados. Creo que fue un magnifico retratista, en donde se observa cierto grado de locura –genial- y de extravagancia, pues antes de retratar al individuo realizaba una documentación exhaustiva del personaje, ya que ambicionaba que la fotografía fueses el fiel reflejo de la personalidad. La consecuencia es evidente, pues nos ha dejado una magnifica galería de personajes: H.G. Wells, Mark Twain, Auguste Rodin, George Bernard Shaw, Henri Matisse, Max Weber, Igor Stravinsky, etc.

The Thousand Windows, Liberty Tower [Las mil ventanas, Liberty Tower], 1912 Colección de la George Eastman House (legado de Alvin Langdon Coburn), Rochester, Nueva York (1967:0144:0293) © George Eastman House, International Museum of Photography and Film

Quizá una la opción mas habitual del fotógrafo sería la especialización, aprovechar sus habilidades para centrarse en determinados aspectos. Sin embargo, la versatilidad o mutabilidad de Coburn queda demostrada con sus trabajos relacionados con el paisajismo y la arquitectura. Al margen de las imágenes tomadas en el Reino Unido, merece una mención especial las fotografías de Nueva York (1903-1912), en donde consigue la estética de una moderna metrópolis, con los puentes o los rascacielos que comienzan a delinear el horizonte de esta ciudad.

Ahora, la Fundación Mapfre nos regala esta magna exposición, muy completa, comisariada por la especialista Pamela Glasson Roberts, para Corburn encuentre su hueco en la historia de la fotografía de cara al gran público.

Título de la muestra: Alvin Langdon Coburn

Sede:  Fundación Mapfre, Sala Bárbara de Braganza

Fechas: 13 de diciembre de 2014 al 8 de febrero de 2015

Información complementaria: http://www.exposicionesmapfrearte.com/coburn/es/

302x337-Portada-Catalogo-Coburn_tcm164-71822Catálogo: Alvin Langdon Coburn. Madrid: Fundación Mapfre, 2014, 293 país. ISBN: 978-84-9844-497-1

Este catálogo debe ser entendido y clasificado como una obra de referencia para conocer, entender e investigar la obra de Coburn. Igualmente, tanto por el texto, como por la edición de los materiales catalogados, debemos incluir este título dentro de la bibliografía de referencia para la historia de la fotografía. Estructuralmente, el contenido se organiza a lo largo de tres bloques. El primero de ellos “Alvin Langond Coburn: modernista y místico” (pp. 11- 69), escrito por la comisaría de la muestra, es la perfecta introducción para el “Catálogo” (pp. 72-271), editado de manera correcta. Y el último bloque lo constituyen una serie de epígrafes de orientación documental, como el presentado por Anne Cartier-Bresson (“Atlas técnico de las obras…”).

El rostro de las letras. Lo mejor del retrato fotográfico español entre siglos

La belleza de una exposición puede calibrarse de diferentes formas, quizá la principal es aquella que puede medirse desde los sentimientos del espectador. Pues bien, en este caso podemos calificar El rostro de las letras como una muestra con un profundo sentido de la belleza, de la belleza interior del ser humano. Lógicamente, el retrato en general, el fotográfico en particular, capta para siempre toda una serie de matices. Un buen psicólogo, un buen historiador, un buen espectador sabría escudriñar el ambiente en el que fueron tomadas las instantáneas e hipotetizar sobre los pensamientos.escritores_jlj63

Por otro lado, la colección seleccionadas también sirve como recorrido para entender parte de la historia de la fotografía, tanto desde el propio concepto del retrato, como desde la técnica fotográfica. En este caso, es muy interesante hacer un recorrido figurado a lo largo de la interrelación entre el fotógrafo y el personaje objeto del retrato. Igualmente, son magníficas las fotografías de los estudios fotográficos de la época, incluidos los ambulantes, de las salas de revelado o de los fotógrafos trabajando.

El rostro de las letras.exposici?n (4)Como vemos, aún no hemos hablado de los personajes. Aun queda unas líneas para llegar a este punto. No podemos olvidar, no debemos dejar en el anonimato, la larga lista de grandes fotógrafos, un magnifico patrimonio que nuestro país no parece calibrar. Estábamos y estamos a la cabeza de la fotografía. Y aunque podamos debatir se este tipo de fotografía es documental, lo que nadie debe negar en su incontestable valor como documento.

El-rostro-de-las-letras.exposici?n-(5)Centrándonos ya en el tema, viajaremos por una larga y contundente galería de intelectuales, principalmente escritores de la época. Contemplaremos retratos individuales y retratos de grupo. Quiero entretenerme un poco en estos últimos, pues encontraremos las asociaciones, los ateneos, las redacciones de la prensa, las tertulias de café, las familias, etc. Cuando visitemos la exposición deberíamos fijarnos en las actitudes, en la vestimenta, en el peinado, en los espacios físicos seleccionados para crear los ambientes, todo evolucionan con el paso del tiempo. Si difícil es captar la esencia individual, más complejo es agarrar la esencia colectiva. Pondré tres ejemplos, las familias de Unamuno (de V. Gombáu), de Machado (de Alfonso) y Joan Maragall (de P. Mas). La primera habría sido un dolor de muelas para el Gombáu, todos transmiten disgusto; segunda, habría sido una labor sencilla, todo es equilibrio; y, la tercera, tras una pretendido orden de colocación, quien domina la escena es la madre, pues es el centro del universo familiar, grupo en el que también aparece perfectamente integrada la niñera.

En definitiva, cada espectador puede observar de mil manera esta exposición, sabiendo de antemano, que será un regalo para el espíritu.

Título de la muestra: El rostro de las letras. Escritores y fotógrafos en España desde el Romanticismo hasta la Generación de 1914

Sede: Sala Alcalá 31, Calle Alcalá 31

Fechas: lunes, 25 de diciembre y 1 y 6 de enero

Información complementaria

1Catálogo: López Mondéjar, Pablo (ed.), El rostro de las letras. Escritores y fotógrafos en España desde el Romanticismo hasta la Generación de 1914. Madrid: Comunidad de Madrid, ACE, Real Academia Española, 2014. 405 págs. ISBN: 978-84-451-3489-7.

Excelente libro, que presenta una cuidada edición, cuyos textos ayudan a profundizar en el contenido de la exposición. Las fotografías y el resto de los objetos expuestos se integran dentro de los capítulos, cuya aportación visual no se cierra con la expuesta en la sala, pues se integran otras muchas, principalmente de barrios y ciudades. Es un trabajo respetable y bien construido, una herramienta para el futuro.

Richard Ford. Viajes por España. El siglo XIX en imágenes

IMG_8557En el siglo XVI, el belga Anton van den Wyngaerden, dibujante paisajista flamenco, nos legaría una colección, de algo más de medio centenar, de dibujos que reflejaban varias ciudades, pueblos y edificios significativos de España. El encargo de Felipe II, supuso el inicio de una serie de viajes, de recorridos, que le permitirían preparar un conjunto de vistas, como las de Madrid, Ávila, Salamanca, Toro, Toledo, Alcalá de Henares, Guadalajara, Cuenca, Barcelona, Zaragoza, Granada, Córdoba, Sevilla, etc., documentos únicos; y aunque con ciertas licencias del autor, su detallismo conseguiría fosilizar la imagen, icónica, de todos estos lugares entre 1562 y 1570. Al margen de su belleza, cada una de estas vistas es un icono para el orgullo de los vecinos, pero sobre todo, es una obra de referencia para los historiadores, de todas las especialidades, y un punto de atracción para el publico en general. En definitiva, Antonio de las Viñas nos ha trasmitido la imagen de la ciudad española del Siglo de Oro.

IMG_8576Precisamente, el trabajo del viajero Richard Ford puede considerarse, salvando ciertas distancias y peculiaridades, como una prolongación de la colección dejada por Wyngaerden, pues su trabajo también es transcendente. Es una obra de referencia para los historiadores, de todas las especialidades, y un punto de atracción para el publico en general. En definitiva, Ford nos ha trasmitido la imagen de la ciudad española de mediados del siglo XIX. Es decir, Wyngaerde y Ford, en cierta medida son complementarios. Pues, al comparar los perfiles de aquellos lugares coincidentes, observaremos si estos han evolucionado o se han mantenido intactos.

Recientemente ha sido presentada una exposición monográfica de la obra de Richard Ford. La principal sala de exposiciones temporales de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid es el marco seleccionado, en colaboración con la Fundación Mapfre, para ofrecer al público una peculiar imagen de la ciudad española de la primera mitad del XIX.

IMG_8549De alguna manera, este hispanista es uno más de aquellos viajeros que llegaban a España atraídos por la imagen de la cultura diferente, en gran parte herencia de ocho siglos de dominación musulmana. El mismo viaje que años después realizarían otros británicos, como el fotógrafo Charles Clifford, el matrimonio Edward-King Tenison y Louisa Tenison, etc. En el caso de Ford, además buscaba un clima que aliviara la salud de su esposa, Harriet Ford. Cuando llegó a nuestro país, en su equipaje incluía utensilios para el dibujo, herramientas que le permitirían ilustrar un largo viaje (1830-1833). En  total produciría unas 500 láminas, entre las que también se encuentran algunos trabajos de Harriet, que pueden interpretarse como una memoria visual de las distintas etapas de las rutas cubiertas.

Indistintamente, como técnica, utiliza el lápiz o la acuarela, tomando los apuntes del natural y sobre el terreno, a la manera de instantáneas que reflejan el momento vivido. Al margen de este grupo principal, posteriormente, ya en estudio y en Inglaterra, otras vistas y retratos sería transformadas con una trama mas pictórica. Junto a estos materiales, Ford tomo nota de todo en una serie de “cuadernos de viaje”. En conjunto, se trata de una colección iconográfica excepcional de la España del siglo XIX.

IMG_8563En 1845, publicaría A Hand-book for traveller in Spain, una guía para viajeros de gran difusión para la época y que ofrecería una particular visión de nuestro país. Sin embargo, este texto esta huérfano de los dibujos. Por tanto, y salvo algunos trabajos concretos publicados, la obra gráfica de Ford es un conjunto desconocido para el publico. Por consiguiente, esta exposición es una oportunidad única para contemplar este magnífico patrimonio.

La exposición, ha recogido dos centenares de objetos relacionados con la obra de Ford, fundamentalmente las láminas cuya ordenación sigue las rutas seguidas por los británicos. Por tanto, disponemos de varios grupos Andalucía, el Levante, la Ruta de la Plata o el centro peninsular. Muchas son las ciudades y los lugares ilustrados, aunque tres ciudades destacan: Toledo, Sevilla y Granada, sobre todo las dos últimas. No cabe duda que la arquitectura islámica, con edificios emblemáticos como la Alhambra, es un reclamo difícil de ignorar;  mientras que la capital del Tajo, su compacto perfil atraerá, no solo a Ford, sino a otros tantos viajeros. Junto a las vistas generales, los dibujos parciales o los edificios singulares, el viajero británico se fijo y retrato a numerosos personajes, tipos curiosos, cuya estética se aproxima, en el trazo, a los bocetos para vestuario.

Acueducto_Milagros_MeridaLas salas, los espacios, han sido organizados para seguir y entender el trabajo de Richard Ford, mostrándonos una imagen compacta de la España de la primera mitad del siglo XIX a través de la retina de un británico curioso, observador y honesto con un país que no era el suyo.

Titulo de la muestra: Richard Ford. Viajes por España (1830-1833)

Sede: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Fechas: 25 de noviembre de 2014 al 1 de febrero de 2015

Información complementaria: http://www.realacademiabellasartessanfernando.com/es/actividades/exposiciones/richard-ford-viajes-por-espana-1830-1833

Catálogo: Rodríguez Barberán, F.J., Richard Ford. Viajes por España (1830-1833). Madrid: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Fundación Mapfre, 2014. 223 págs. ISBN: 978-84-96406-31-5.

Este cuidado catálogo, aunque con un tamaño poco apropiado para poder observar en todo su esplendor las reproducciones de las láminas de Ford, cumple con todos los requisitos de este tipo de trabajos, pues incluye los correspondientes capítulos de contextualización más el catálogo de la exposición. No cabe duda, por la dimensión de la temática, podríamos considerar a este libro como una futura obra de referencia para aquellos que quieran adentrarse en la España del siglo XIX.

Ente los capítulos introductorios tenemos los textos de Ian Robertson, ”Richard Ford (1789-1858)” (pp. 11-27), una cronología comentada, y ”Viajes de Ford por España” (pp. 73-111). A cargo del editor, F.J. Rodríguez Barberán, disponemos del capítulo titulado ”Una colección invisible. Los dibujos españoles de Richard Ford” (pp. 29-71), dedicado a explicar la importancia de este patrimonio visual. Del catálogo de la obra se ha encargado A. Gámiz Gordo, que nos ofrece una pequeña introducción a cada grupo de láminas con el objetivo de encuadrar los itinerarios y las ciudades, tanto en su tiempo, como dentro del propio trabajo de Ford ”Paisajes dibujados. Las rutas de Ford” (pp. 113-303). El libro puede emplearse perfectamente como una guía de mano para poder seguir la exposición.

Paco Roca. Dibujante ambulante, crónica

IMG_8486Uno de los elementos más importantes de una marca es el eslogan. Esa breve y aparentemente insignificante frase que acompaña a restaurantes, tiendas, bebidas, colonias, zapatos… y una larguísima lista de productos y servicios. El eslogan representa a esa marca, refleja toda su esencia de un vistazo. Y reflejar la esencia de un artista del mundo de la ilustración y del cómic (hoy en día también llamado novela gráfica) es una tarea no menos difícil que la llevada a cabo por Coca-Cola, McDonalds o Nike.

Cuando uno conoce, observa y compara el trabajo de Paco Roca, se da cuenta de que su pequeño eslogan sin duda representa y resume toda su producción: la de un soñador que ha compartido sus historias y anécdotas, sus experiencias de y por el mundo, sus encargos y proyectos, sus bocetos, sus retratos, ilustraciones, viñetas y cómics. La producción de un dibujante ambulante.

La Fundación Telefónica ha estrenado recientemente una exposición dedicada a uno de los dibujantes más válidos y versátiles de nuestros días, quien, como cita la introducción de la muestra, «con una docena de novelas gráficas dibujadas y un Premio Nacional del Cómic en 2008 a sus espaldas, Paco Roca es un privilegiado que ha conseguido vivir de su sueño infantil: dibujar tebeos, y además hacerlo en pijama».

En un amplio y diáfano espacio (situado en la segunda planta), la Fundación ha querido repasar el trabajo del valenciano Paco Roca a través no sólo del resultado del mismo, sino especialmente de su proceso: bocetos, apuntes, esquemas, guiones, borradores, notas… dan un toque informal y muy cercano a la exposición. Este es, precisamente, el aspecto más atractivo de la misma, pues además el propio dibujante escribió las simpáticas notas informativas que decoran los murales negros sobre los que se exponen sus trabajos. La iluminación y la estructura de la muestra ayuda a no sentirse mareado entre tantos dibujos, y poder disfrutar de todos ellos siguiendo el orden.

De especial interés son los bocetos y guiones de su novela más conocida, Arrugas, adaptada al cine y ganadora de dos premios Goya. Arrugas está dedicada a todas aquellas personas mayores que sufren Alzheimer y, en general, a la vejez. «Es un tema secundario no sólo en el cine, ocurre lo mismo en la literatura o en los tebeos, hay muy pocas historias que hablen principalmente de las personas mayores. Es como si no existiesen. Por eso me planteé hacer una historia en la que únicamente hubiese personas mayores. Una aberración desde el punto de vista publicitario», escribe Paco Roca en las viñetas de la novela.

IMG_8509Material perteneciente a El invierno del dibujante (2010), La Navidad del dibujante (2010), Memorias de un hombre en pijama (2011) o el premiado Los surcos del azar (2013) se exponen también, cronológicamente, en la Fundación.

Además del material textual y gráfico, la exposición contiene un entretenido vídeo en el que se puede ver a Paco Roca realizando algunos de sus dibujos, así como contando sus experiencias, su visión del mundo del cómic, etc. Haciendo hincapié en la idea de mostrar el making of de sus obras, el elemento más curioso y que sin duda más gusta de la exposición es un pequeño escritorio que recrea el del dibujante, con textos y bocetos a lápiz y una pantalla en la que se proyecta un vídeo del artista dibujando a su simpático alter ego.

IMG_8496IMG_8514TrIMG_8517as la visita a Paco Roca. Dibujante ambulante, los conocedores del campo se sentirán sin duda identificados con más de una peripecia del artista, los aspirantes a ilustradores quedarán asombrados y soñarán con llegar tan alto y los casuales curiosos aprenderán y disfrutarán de este antiguo mundo del cómic que, poco a poco, está renaciendo y haciéndose un hueco como profesión.

Titulo de la muestra: Paco Roca. Dibujante ambulante

Sede: Espacio Fundación Telefónica. C/ Fuencarral, 3, Madrid

Fechas: del 20 de noviembre de 2014 al 15 de febrero de 2015

Información complementaria: http://espacio.fundaciontelefonica.com/exposiciones/

 

PacoRoca%202IMG_8488Catálogo: Paco Roca. Dibujante ambulante. Atisberri, Diputació de Valencia, Museu Valencià de la Il-lustració i de la Modernitat, 2014. 295 pags. ISBN: 978-84-7795-644-0. Web de referencia: http://www.astiberri.com/ficha_prod.php?cod=dibujanteambulante

dibujanteambulanteSe ha elaborado un completo catálogo con motivo de la exposición, en el que distintas personalidades conocedoras del mundo de la ilustración y el cómic (Álvaro Pons, Modesto Granados, Borja Crespo, Eva Preydó…), y el propio Paco Roca, escriben un conjunto de trece capítulos acerca de los distintos trabajos del dibujante, así como anécdotas personales y reflexiones acerca del campo gráfico; acompañado todo esto, como no podía ni debía ser de otra manera, de un abundante número de fotografías, dibujos y bocetos del artista protagonista. A lo largo de 295 páginas viajaremos a través de la mente y la mano de Paco Roca, así como de todas aquellas personas, empresas y proyectos que han pasado por su trayectoria tanto profesional como vital. Color y tipografía se mezclan en este catálogo, recomendado a aquellos que conozcan o sean apasionados del mundo gráfico, no tanto para aquellos que simplemente deseen echar un vistazo a la exposición y conocer cómo trabaja un dibujante ambulante.

Crónica elaborada por Andrea Reyes

Alumna de 4 curso de Humanidades de la Universidad CEU San Pablo

Reflexiones sobre la fotografía arqueológica. José Latova, la exposición

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Acto de presentación de la exposición. En el micrófono José Latova

IMG_5914La fotografía arqueológica es documental y es científica. Desde el primer momento, los pioneros de la arqueología, por ejemplo Cabré, supieron adaptar y utilizar las ventajas ofrecidas por la nueva tecnología. En la excavación iría supliendo a los ilustradores de campo, pero no al dibujo de campo, ni tampoco al dibujo de laboratorio. Por tanto, aquellos que se dedicaban a la arqueología, más pronto que tarde, tuvieron que aprender a manejar una cámara fotográfica, de la misma manera que practicaron para asimilar las técnicas de excavación y las distintas formas de documentar el yacimiento -diarios, fichas de contextos, dibujo, etc.-. Así, cuando ponemos en marcha nuestros recursos para forman el equipo del buen arqueólogo nos hacemos con materiales para el dibujo, niveles, pequeñas herramientas para excavar, jalones, etc. y, por supuestos, una cámara fotográfica. En las décadas que precedieron a las cámaras digitales, además de los objetivos de rigor, lo básico era contar con dos cuerpos, uno disponible para el negativo en blanco y negro y otro para diapositivas.

IMG_5911IMG_5904Sin embargo, no es tarea fácil a prender, no el manejo de la cámara, sino el correcto enfoque que tendríamos que conseguir para documentar fotográficamente tanto el proceso de la excavación, como el yacimiento. Otro nivel sería la fotografía de laboratorio -de estudio- destinado a la documentación de las piezas arqueológicas. Por presupuesto, lo normal seamos nosotros mismos quienes asumamos el rol de fotógrafo de campo; por lo que es infrecuente la contratación de un fotógrafo profesional especializado en arqueología o arquitectura. Ambos sistemas presenta aspectos positivos, pero también contradicciones. Creo que el excavador que realiza sus propias fotografías tiene una gran ventaja sobre el foráneo: es un apasionado de la arqueología;  conoce a la perfección el yacimiento y su proceso de excavación; constantemente está pensando en como interpretar el yacimiento; pero, sobre todo, sabe que quiere documentar y como hacerlo. Otra cuestión es nuestra habilidad para alcanzar una calidad optima. En cualquier caso, la fotografía siempre tendrá dos valores: el documental y el científico. Por tanto, la mayoría de las fotografías muestran una información impecable. Recordemos que la cámara, por muy extraordinarias que sean sus funciones, no hace al fotógrafo, sino que éste es quien debe conseguir dar vida a la máquina.

IMG_5933IMG_5986Consecuentemente, la fotografía arqueológica debe asumir una serie de cualidades. La primera aportar en doble valor documental y científico. Después debe mostrar una imagen limpia,  nítida y  clara. Estos tres términos parecen sinónimos pero no lo son. En ocasiones, por muchas vueltas que demos a la fotografía, no conseguimos descifrar la información contenida, por lo que pierde su principal valor: el de documentar. Sirven como ilustración, pues ratifica y demuestra nuestra interpretación del yacimiento, es un aval de la hipótesis defendida. Asimismo, nos ayuda a reconstruir el yacimiento, ya destruido tras su excavación, y a explicar, precisamente cual ha sino nuestra metodología y las técnicas de excavación empleadas. Todas estas cualidades, hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías de la información, precisamente aplicadas a la fotografía, han conseguido que la fotografía arqueológica alcance unos excelentes resultados en el proceso de interpretación e investigación de los yacimientos y de los materiales exhumados.

Sin embargo, aun queda por mencionar un aspecto. Una fotografía trasmite mejor la información si traspasa el aspecto técnico y cobra alma, adquiere vida. Una fotografía atrae el ojo del espectador, precisamente, si su contenido tiene energía. Precisamente, a partir de este instante vamos a entrar en  nuestro comentario sobre la exposición monográfica dedicada a José Latova fotógrafo profesional dedicado a documentar el patrimonio histórico cultural: José Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014.

IMG_5971IMG_5973La exposición temporal que acoge el Museo Arqueológico Regional de Madrid está volcada totalmente a la fotografía arqueológica (ca. de 100) y ha elegido como espacio el habitual recorrido por las galerías del claustro alto. La argumentación expositiva y narrativa es muy clara: se unen el recorrido por algunos de los yacimientos más interesantes -no solo de nuestro país, también de otros lugares del plantea arqueológico, también de sus piezas- y por trabajos mas reconocidos de la labor de Latova. Además, el itinerario al ser respetuosos con la cronología, nos permite observar tanto la evolución profesional y técnica del fotógrafo, los avances tecnológicos de la fotografía y sus usos en la investigación, interpretación y reconstrucción de los yacimientos, junto a la propia evolución de las técnicas de excavación. Una curiosidad, la presencia de la fotografía en blanco y negro es testimonial. Desde el punto de vista técnico, Latova es un fotógrafo impecable, aunque parece que se siente más cómodo como profesional cuando consigue abandonar las tareas estrictamente de documentación y puede jugar con la luz y las sombras; pero sobre todo, cuando introduce la figura humana, cuando inmortaliza a los equipos de campo trabajando. Es en estos momentos cuando la fotografía adquieren alma, tiene vida, y son especialmente atractivas para el ojo del espectador. Algo muy similar ocurre cuando trabaja con objetos, distribuidos libremente sobre los soportes seleccionados, convirtiéndolos en verdaderos bodegones arqueológicos. Me permito establecer aquí ciertas similitudes entre la fotografía y la pintura.

Las fotografías seleccionadas, junto a las cartelas, se exponen sobre grandes soportes con fondo negro, que cuelgan enfrentadas, en un paralelo, a lo largo de las paredes pintadas con un tono verde. Destaca la introducción, como a modo de sombras impresas, de los perfiles de fotógrafos trabajando. Por otro lado, y con el fin de romper la monotonía de recorrido se ha creado cierta arquitectura efímera, con la colocación de falsos pilares centrales, soportes también de reproducciones de menor tamaño. En esa construcción de falsos espacios, encontraremos un techo con la reproducción de Altamira. Finalmente, alineados con las columnas, disponemos de varios expositores con algunas de las publicaciones, científica y divulgativas, que contienen materiales de Latova.

Título de la muestraJosé Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014

Sede: Museo Arqueológico Regional de la Comunidad Madrid. Plaza de las Bernardas s/n. Alcalá de Henares

Fechas: 29 de julio a diciembre de 2014

Más información: http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=MUSE_Actividad_FA&cid=1354353551106&language=es&pageid=1161326540454&pagename=Museos%2FMUSE_Actividad_FA%2FMUSE_actividad

Portada catálogoCatálogo de la exposición:

Baquedano, E. (dir.) y Escobar, I. (coord.)

José Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014.

Madrid: Museo Arqueológico Regional, 2014. 383 págs.

ISBN: 978-84-451-3488-7

El catálogo de la exposición mantiene el formato tipo desarrollado por el MAR.

Al margen de los textos de cortesía, contamos con varios trabajos introductores y contextualizadores que abordan, tanto la fotografía arqueológica, como la figura de José Latova: S. González Reyero, “La fotografía como objeto. Una reflexión sobre la relación entre representación visual y discurso arqueológico” (pp.13-49); G. Ruiz Zapatero, “”Fotografía y arqueología: ventanas al pasado con cristales traslúcidos” (pp. 51-71); J. Latova, “El inicio de una aventura: cuarenta años no son nada para un caminante…” (p. 73-101); P. Saura, “En las terrazas del Tajo, en Piendo 1972-194” (pp. 103-119); B. Rodríguez Nuere y C. Martín Morales, “José Latova, fotógrafo del Ministerio de Cultura” (pp. 121-157); J.M Álvarez Martínez, “José Latova y la arqueología extremeña” (p. 159-177); F. Tarrats Bou, “Fotógrafos en el MNAT” (pp. 178-201); I. Rus, “El rigor de la emoción: José Latova y la arqueología madrileña” (pp. 203-235); y S. Ripoll López, “¡Dame un respiro!” (pp. 237-257). El catálogo de las piezas se extiende entre las páginas 259-383.

Colectivo “La palangana” (1950-1977). Cronica de la exposición

IMG_5414De las tres exposiciones hospedadas para PhotoEspaña 2014 en el Circulo de Bellas Artes, Fotografía 2.0Josep Renau. El estilo de vida americano y La Palangana, es esta última la que más me ha seducido. Este nombre identifica a un colectivo de fotógrafos surgido en el seno de la Real Sociedad Fotográfica en 1959. La nómina de integrantes formada por Fernando Gordillo, Francisco Ontañón, Gabriel Cualladó, Gerardo Vielba, Joaquín Rubio Camín,  Juan Dolcet, Leonardo Cantero, Paco Gómez, Ramón Masats y Sigfrido de Guzmán, nos ha dejado un peculiar grupo, contradictorio entre los miembros, pero capaz de impulsar una regeneración de la fotografía, cuya dinámica se había quebrado, como el resto de la “cultura” tras la Guerra Civil española.

Aunque entendemos perfectamente el concepto colectivo, quizá aquí deba fijarse en la interpretación de grupo de pensamiento heterogéneo surgido a la sombra de su interés por la fotografía. Todos nos muestran su idea del documentalismo fotográfico, fijando mediante el negativo una sociedad española que deambula a lo largo de las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta, principalmente ubicados en variopintos escenarios, rincones (interior de sus casas, talleres, soportales, calles, campos, etc.) de España entre 1950 y 1977. Aunque en algunos ejemplos observamos cierto manierismo escénico, el resto es una fotografía espontánea, casi no meditada, pues si el fotógrafo se entretiene puede que el personaje y su atmósfera se evaporen. IMG_5415

Creo que el resultado del trabajo individual de sus miembros nos permite fijarnos en estos archivos para intentar reconstruir nuestro pasado, pues aquellas imágenes arcaicas fosilizaron un presente más cotidiano y genuino de lo que parece, formado por personas y lugares, que pronto dejaría de existir como consecuencia del impulso de una España que emprendía una modernización sin anclajes sociales.

Juan Genovés de Juan Dolcet
Juan Genovés de Juan Dolcet

Título de la exposición: La Palangana

Sede: Círculo de Bellas Artes, Sala Goya. Alcalá, 42. Madrid

Certamen: PhotoEspaña 2014

Fechas: del 4 junio al 31 de agosto de 2014

Comisario: José María Parreño

Más información: http://www.circulobellasartes.com/evento.php?s=exposiciones&id=190

Catálogo o libro guía de la exposición: Chiappe, Doménico (2014) La palangana. Madrid: La Fábrica._visd_0000JPG01KLR

Este pequeño catálogo tiene un magnífico capítulo introductorio, firmado por José María Parreño, “Historia de una fotografía, fotografía de una historia” (pp. 7-15), con un carácter contextualizador del colectivo redactado con un perfecto envoltorio científico.. Al margen del álbum fotográficos, contamos con otros pequeños textos, una “Cronología” (pp. 130-134 que pone en paralelo, entre 1950-1974, los acontecimientos políticos de la época con la actividad cultural, y las  “Biografías” (pp. 135-140) de los componentes del colectivo.

“Chema Conesa: retratos de papel”. Crónica de la exposición

A-Lopez_-Madrid-1996_-Exposición-‘Chema-Conesa_-Retratos-de-PapelJosé María García Conesa –Chema Conesa-, doble testigo de la Transición, viviéndola en sus propias carnes o a través de objetivo de su cámara, fundamentalmente a partir de su vinculación, a partir de 1977, con la revista ilustrada El País Semanal, y con un formato muy personal, el retrato.

Conesa reúne varias cualidades en cada fotografía. En los retratos, al margen de capturar el alma de los personajes –aunque parezca algo retorico y academicistas, es donde demuestra su oficio-, y salvando aquellos que retrata los rostros, es capaz de colocar a cada individuo dentro de una escena. De hecho, aunque los hilos sean invisibles, cada actor es una marioneta en sus manos. Con un profundo respeto del fotógrafo: -“creo”-.  Conesa escribe el guion y la escenografía, siendo a la vez guionista, director de arte y diseñador del storyboard. En ocasiones las composiciones son muy simples, en otras extremadamente recargadas por los paisajes, por los escenarios o por el mensaje. La iconografía es tan directa, tan profunda por la mirada, que los primeros plano son contundentes.IMG_5498

IMG_5502Numerosos hombres y mujeres que aportado algo en el arte, el deporte, la ciencia, la política, etc., han sido objeto de estudio y trabajo. Por ejemplo, que diferentes, aunque a la vez, tan similares son los marcos preparados para los políticos, que los entornos tienen la capacidad de limitar el poder de la política.

Si pudiéramos resumir con palabras, sustantivos o adjetivos, la obra de Conesa serían las siguientes: profundos ojos, gafas sucias, miradas directas, miradas escondidas, contextualización, pose adecuada, majestuosidad, incógnita, entrañable, burla, reencarnación, sentimiento, sin razón, dominio, intromisión, dulzura, intransigencia, humanidad, etc. Los entornos, los paisajes, se convierten en un personaje más y el actor en una parte  del mismo. Sin estos paisajes, las celebridades correrían el peligro de caer en el vacío.

El prestigio y el descaro de Chema le han permitido contactar y retratar a todo tipo de perfiles. Personalmente, por un lado me atraería la idea de ser un personaje más de su larga, por otro me inquieta lo que pueda sacar de mí. En cualquier caso, seguro que colgaría el retrato en un lugar destacado de mi casa.

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La exposición ha encontrado un lugar magnifico para colgar las fotos de Chema Conesa. La mayoría son objetos de gran formato, tanto que es necesaria la perspectiva, pero también la proximidad. Otro de los elementos destacables es el color, más bien su intensidad, cualidad que magnifica gracias a los fondos blancos de las paredes y de los suelos marmóreos. La calidad de las reproducciones es magnífica. Sólo un apunte negativo, el cristal que protege cada una de las fotografía da demasiados reflejos, actuando en muchas ocasiones como un espejo. Es muy probable que el defecto sea una consecuencia de la propia iluminación. Volviendo a otros puntos favorables, tendré que insistir en la sala, pues estas se organizan en una basílica de tres naves, una central y dos laterales, más un triforio. Esta elevación nos permite añadir una visión alternativa a la muestra, facilitada, como he señalado anteriormente, por los grandes formatos.

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IMG_5508IMG_5525 IMG_5523Título de la exposición: Chema Conesa. Retratos de papel

Certamen: PhotoEspaña 2014

Sede: Comunidad de Madrid – Sala Alcalá 31. Calle Alcalá, 31. Madrid

Fechas: del 30 abril al 27 julio de 2014

Comisarios: Alberto Anaut y Ramón Masats

Más información: http://www.phe.es/es/phe/exposiciones/1/seccion_oficial/212/chema_conesa_retratos_de_papel

Bp38p1iIEAI4LeZCatálogo o libro de referencia: Chiappe, D. (2014) Chema Conesa. Obras maestras. Madrid: La Fábrica.

Magnifico catálogo, participado por el propio Conesa, quien ha intervenido, junto a Pablo Rubio, en la edición gráfica. En primer lugar contamos con un par de textos introductorios y contextualizadores escritos por Alberto Anaut, “El hombre del millón de fotos” (pp. 8-13), y Rosa Montero, “Una gota en la eternidad” (pp. 14-19); una “Cronología” preparada por Carmen Cabrejas (pp. 112-133); la transcripción de una conversación entre Ramón Masats (fotógrafo) y Conesa, “La fotografía es una forma de mirar” (pp. 240-245); y una recopilación de sus “Publicaciones en revistas” (pp. 248-253). El álbum fotográfico, preparados por Conesa se articulan en dos bloques, “Retratos” (pp. 112-133) y “Series” (pp. 137-239).

“José Ortiz Echagüe. Norte de África”. Crónica de la exposición

IMG_5404José Ortiz Echagüe (1886-1980), fotógrafo desde su adolescencia, a pesar de no querer serlo, todos sus trabajos son extraordinarios recursos documentales para los investigadores, historiadores, historiadores del arte, arqueólogos, antropólogos, sociólogos, etc. y, por supuesto, para los historiadores de la fotografía.

Esta exposición se centra en uno de los temas preferidos por Ortíz Echagüe, el realizado en Marruecos, durante dos periodos muy distantes, en la primera década del siglo XX y en los años posteriores a la independencia del protectorado, a mediados de los sesenta. Sin embargo, aunque existen diferencias, la imagen las fotografías seleccionadas, muestran un contenido homogéneo por estética, como por temática. Los documentos muestran una galería de retratos, gentes y lugares, muy próximos a la estética pictórica (es pictorialista), mayoritariamente positivadas al carbón, técnica que proporciona un acabado final similar al dibujo a carboncillo.

Ortiz Echagüe Siroco en el Sahara, 1965 © José Ortiz De Echagüe, Fondo Fotográfico Universidad de Navarra. Fundación Universitaria de Navarra, VEGAP.
Ortiz Echagüe Siroco en el Sahara, 1965 © José Ortiz De Echagüe, Fondo Fotográfico Universidad de Navarra. Fundación Universitaria de Navarra, VEGAP.
Ortiz Echagüe Aït Ben Haddou 1, 1965 © José Ortiz De Echagüe, Fondo Fotográfico Universidad de Navarra. Fundación Universitaria de Navarra, VEGAP
Ortiz Echagüe Aït Ben Haddou 1, 1965 © José Ortiz De Echagüe, Fondo Fotográfico Universidad de Navarra. Fundación Universitaria de Navarra, VEGAP

No solo los retratos, también aquellas fotografías que capta a la gente, son modelos teatralizados de los habitantes de la región, fotografía el indigenismo en un intento por inmortalizar aquella sociedad arcaica, no contaminada, pero a punto de desaparecer, extinguida por la acción del hombre moderno. Ha pasado un siglo. Aquel trabajo, aunque ahora más universal, se ha repetido, también en blanco y negro, de igual forma captando sociedades arcaicas amenazadas, de la misma manera dramatizando las escenas con los grupos humanos, de la mano de Sebastião Salgado en Génesis.

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La exposición se distribuye en la alargada sala de exposiciones temporales de la  Calcografía Nacional, separándose algunos espacios, en ambos extremos, mediante sendos paneles fijos. Igualmente, disponemos de un par de expositores horizontales que guardan varios de las publicaciones en donde se editarían sus proyectos.

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Título: José Ortiz Echagüe. Norte de África

Calcografía Nacional. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Alcalá, 13. Madrid

Fechas: del 5 junio al 27 julio de 2014

Certamen: PhotoEspaña 2014

Comisario: Javier Ortiz Echagüe

Más información: http://www.realacademiabellasartessanfernando.com/es/actividades/exposiciones/norte-de-africa-ortiz-echague

file_1300_2300Catálogo: Ortiz Echagüe, J. (dir.) (2013) Norte de África. Ortiz Echagüe. Madrid: La Fábrica; Museo de la Universidad de Navarra; Museo Nacional d’Art de Catalunya.

Álbum fotográfico que incluye un pequeño texto introductorio de Javier Ortiz Echagüe, de carácter divulgativo, pero de excelente contenido, que analiza retrospectivamente, con cierto valor de contexto, el trabajo de Ortíz Echagüe como fotógrafo (pp. 15-43).

Fotografía y arquitectura moderna en España. 1925-1965. Crónica de la exposición

IMG_5439La arquitectura construye símbolos, crea egos y transmite legados culturales universales. Buena parte de la herencia cultura de un país puede resumirse, precisamente, con la arquitectura. Roma es universal, lo es por su enorme legado cultural, identificable gracias a unas ciudades que sobresalían por los conjuntos arquitectónicos públicos o privados. La arquitectura, más bien sus impulsores y/o constructores, puede ser anónima o estar asociada a extraordinarias figuras históricas e influyentes. Aquí, durante siglos el arquitecto-constructor en escasas ocasiones aparece identificado. Esta inercia cambia claramente a partir del renacimiento, aunque será durante el siglo XX cuando quede perfectamente asociado el binomio arquitecto-edificio. Asimismo, las escuelas de arquitectura no solo estudian los estilos e historia de la arquitectura, también analizan a sus figuras más destacadas. Curiosamente, es indiscutible el valor la literatura científica publicada en monografías y en revistas especializadas en arquitectura y urbanismo. Ahora, entre otras cuestiones gracias al avance de las técnicas de impresión y diseño, la fotografía documental sería imprescindible.

Portillo, Colegio Retamar, Madrid, 1967. César Ortiz Echagüe Archivo General de la Universidad de Navarra / Fondo César Ortiz Echagüe
Portillo, Colegio Retamar, Madrid, 1967. César Ortiz Echagüe Archivo General de la Universidad de Navarra / Fondo César Ortiz Echagüe
Luis Lladó, Cine Barceló, Madrid, 1930. Luis Gutiérrez Soto. Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC)
Luis Lladó, Cine Barceló, Madrid, 1930. Luis Gutiérrez Soto. Archivo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CSIC)

A lo largo de las salas de esta exposición han sido incorporadas, textualmente, una serie de reflexiones sobre el valor de la fotografía de la arquitectura. Incorporo una de ellas: “Las fotografías son un instrumento educativo… y pronto muchos artistas y arquitectos se inspirarán antes en su colección de fotografías que en los libros” (American Architect and Buildin News, 11, 1982). Precisamente, la Fundación ICO ha impulsado una muestra basada en la fotografía dirigida a la arquitectura, destacando, tanto la figura del arquitecto como el nombre del fotógrafo. No es tarea fácil documentar un conjunto constructivo, un edificio en soledad o un interior. Las imágenes referenciadas parecen buscar el academicismo, al pretender mostrar su perfil trasladable a las páginas de un manual o de una revista de arquitectura. En ocasiones este academicismo consigue un efecto contradictorio, frialdad, parece que ha sido construido para posar y no para ser vivido.  En otras ocasiones, gracias a la acción personal del fotógrafo, que decide incorporar la figura humana, el edificio trasmite su verdadera utilidad. Insisto, esta labor no es sencilla, pues captar la esencia del arquitecto y su obra resulta especialmente complejo, por este motivo, existe una nómina de fotógrafos especializados en esta temática, profesionales a los que se suele recurrir para documentarlos.

Los acostumbrado a trabajar en este campo y los esporádicos nos han dejado una colección de reportajes extraordinarios. Fotografía y arquitectura moderna en España propone un recorrido fijado entre los años 1925 y 1965. La labor de Iñaki Bergera, comisario, tanto en la recuperación de los documentos, como en la propuesta narrativa es magnífica, creo que puedo afirmar que se trata de una exposición que será tenida en cuenta como un referente dentro de este campo. La lista de fotógrafos reunidos, algunos reconocibles para la historia de la fotografía española, es larga y ambiciosa, Adolf Mas (Arxiu Mas), Alberto Schommer Koch (A.S. Koch), Alberto Schommer, Alejandro de la Sota, Alvaro Esquerdo, Antonio Pasaporte (Loty), Arnold Newman, Calvo, Cristóbal Portillo Robles (Estudio Fotográfico Portillo),  Fernando García Mercadal, Fernando Higueras, Francesc Català-Roca, Francisco Ruiz Tilve, Francisco Rojas Fariña (Fachico), Jaume Ribera Llopis, Jaycan, Jesús García Ferriz (Ferriz Fotógrafo Industrial),  Joaquín del Palacio (Kindel), José Antonio Coderch, José Borobio, José Galle, José Luis Rodriguez (Focco), José Manuel Aizpúrua, José María Folcrá, José de Yarza García, Josep Brangulí, Josep Sala, Juan Miguel Pando (Pando), Julio Ubiña, L. Jiménez, Leopoldo Plasencia (Plasencia), Lola Botía, Loren, Luis Lladó, M. García Moya, Manuel Sanchís (Finezas), Margaret Michaelis, Marín Chivite, Navarte, Nicolas Muller, Numay, Oriol Maspons, Pere Sender, Ramón Vázquez Molezún, Susana y Uría Foto. Por tanto, la exposición sirve, no solo para conocer la historia de la arquitectura, también para observar y comprender el crecimiento y evolución de algunas ciudades, como Madrid y Barcelona, con la modernización de barrios obreros, el levantamiento de nuevos asentamiento durante el Franquismo. Un valor añadido de la muestra sería la recuperación iconográfica de ciertos edificios singulares, por desgracia, hoy desaparecidos o transformados.

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IMG_5448Desde el punto de vista expositivo, la argumentación narrativa es lineal, pues sigue una propuesta cronológica. Los espacios son rectilíneos, con expositores en forma de cubo, en ellos se incluyen la perspectiva editorial de la fotografía de arquitectura, con numerosos ejemplos de revistas y libros especializados. Las paredes son blancas, los marcos y paspartú del mismo tono, enmarcan una fotografía de pequeño formato y, mayoritariamente, en blanco y negro, todas colgadas a nivel y alineadas. El efecto conseguido para el visitante es la de recorrer espacios regulares, académico, quizá demasiado aséptico, en donde destacan los tonos negros y grises de los edificios o conjuntos edificados.

Creo que la exposición va dirigida a un público especializado, ya que el protagonista es la arquitectura y su fotógrafo. Este tipo de contenidos podrían abrirse a otros visitantes cuando los edificios documentados fuesen reconocibles para ellos, no tanto por la arquitectura en si misma, sino por el espacio que ocupa en una memoria vivida y recordada.

Título de la exposición: Fotografía y arquitectura moderna en España. 1925-1965

Certamen: PhotoEspaña 2014

Sede: Museo Fundación ICO. Calle Zorrilla, 3. Madrid.

Fechas: 4 de junio al 7 de septiembre de 2014

Información complementaria: http://www.fundacionico.es/index.php?id=531

Catálogo de la exposición:Langeinteriores2 Bergera, I. (ed.) (2014) Fotografía y arquitectura moderna en España. Photography & modern architecture in Spain. 1925-1965. Madrid: Museo ICO; La Fábrica.

En una cuidada edición bilingüe, nos encontramos con un verdadero catálogo de exposición. Libro que incluye una serie de textos introductorios y contextualizadores, junto al catálogo de los objetos expuestos. Tres son los capítulos aportados: I. Bergera, “Fotos de casas, cosas de fotos” (p. 8-29); V. Pérez Escolano, “La fotografía desde la historiografía de la arquitectura moderna en España” (p. 30-47); y A. Martín, “El ojo del arquitecto” (p. 48-61). La edición queda completada con una serie de recursos, como dos propuestas bibliográficas especializadas y una selección de biografías de fotógrafos. Por su contenido, creo, que puede convertirse en una publicación de referencia, tanto para los estudiosos de la arquitectura moderna, como para la identificación de los fotógrafos y sus trabajos.